Una joven de 18 años inició gestiones para asumir el cuidado de sus dos hermanos, de 7 y 11 años, luego del femicidio de su madre, Silvia Moreira, ocurrido en Artigas. El objetivo es evitar que los niños queden bajo tutela institucional.
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SUSCRIBITELa joven hermana relató además que, mientras velaban a su madre, desconocidos ingresaron a la casa y la desvalijaron.
Una joven de 18 años inició gestiones para asumir el cuidado de sus dos hermanos, de 7 y 11 años, luego del femicidio de su madre, Silvia Moreira, ocurrido en Artigas. El objetivo es evitar que los niños queden bajo tutela institucional.
“Ahora me voy a hacer cargo de ellos, están conmigo”, señaló Soledad. Según explicó, los menores permanecen bajo su cuidado mientras avanza el proceso ante el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). Por su edad —es menor de 21 años—, el trámite requiere evaluaciones adicionales y aún no cuenta con la tenencia definitiva. “No estoy todavía con la custodia del 100%, tenemos un trámite legal”, indicó.
La joven relató que, tras el hecho, se instalaron en la vivienda de su suegra junto a su pareja. “Estamos en la casa de mi suegra, estamos cómodos, instalados”, explicó. También señaló que cuentan con acompañamiento institucional y familiar: “Tenemos todo el apoyo del INAU, de la escuela de ellos y de mi familia”.
Sobre la situación previa, indicó que hacía aproximadamente un año y medio no convivía con su madre ni con sus hermanos debido a conflictos con la pareja de ella. “Me sacó un día y desde ahí no tuve más contacto”, afirmó.
En cuanto a los niños, la niña de 11 años presenció el hecho y recibe asistencia profesional. “Ella vio todo lo sucedido, está en shock”, relató. El hermano menor también está siendo acompañado: “Van a tener apoyo psicológico, tanto ellos como yo”.
Por otra parte, la joven denunció que, durante el velorio de su madre, desconocidos ingresaron a la vivienda y robaron distintos objetos. “Se llevaron dinero, electrodomésticos y cosas personales”, señaló, y agregó: “Entré a la casa y quedé boca abierta, casi sin nada”. El robo está valuado en unos $200.000.
La joven remarcó que su prioridad es sostener a sus hermanos y avanzar en el proceso para formalizar su cuidado. “Pienso darles todo el apoyo y cariño que necesitan”, sostuvo.
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