25 de diciembre de 2025 - 19:58 La Navidad dejó nuevamente escenas de contenedores desbordados y basura acumulada en la vía pública en distintos barrios de Montevideo. La situación se registró entre el 24 y el 25 de diciembre y afectó zonas como La Unión, La Blanqueada, Reducto, Parque Batlle y Buceo, entre otras.
La situación coincidió con un conflicto laboral con Adeom, que impactó en el servicio de recolección en los días previos y durante las fiestas. Si bien se alcanzó un preacuerdo para retomar las tareas, se prevé que la normalización sea gradual debido al volumen de residuos acumulados.
Vecinos consultados por Telenoche señalaron que en algunos puntos la recolección no se realizó durante varios días, lo que derivó en desbordes generalizados, bolsas rotas y residuos esparcidos en veredas y calzadas. En varios casos, los reclamos realizados a través de los canales habilitados por la Intendencia no tuvieron una respuesta concreta.
Según relataron residentes de La Unión, hubo contenedores que permanecieron sin vaciar durante más de una semana. La acumulación de basura generó problemas de higiene, presencia de roedores y situaciones vinculadas a personas que revisan los residuos durante la madrugada, lo que agrava el desorden en la vía pública.
La acción colectiva que tampoco colabora
El panorama se vio agravado por el depósito de residuos de gran porte, como electrodomésticos y muebles, junto a los contenedores. Vecinos indicaron que este tipo de desechos no siempre se canaliza a través del servicio municipal de retiro, lo que contribuye al colapso del sistema, especialmente en fechas de alta generación de basura.
Durante la recorrida por distintos barrios también se constataron contenedores incendiados en al menos dos puntos de la ciudad, hechos que fueron reportados a la Policía y que se sumaron a un escenario ya complejo.
Para los vecinos, el problema trasciende lo coyuntural y se repite cada año en fechas festivas. Señalan la falta de previsión, demoras en la recolección y dificultades para obtener soluciones rápidas en un contexto que, aseguran, termina afectando la salubridad y la convivencia en los barrios.