5 de junio de 2026 - 17:40 Uruguay comenzó el proceso para eliminar el requisito de visado para los ciudadanos chinos que deseen ingresar al país, una medida que, según informó el canciller Mario Lubetkin, podría tener impacto en la llegada de turistas y en la actividad económica vinculada al sector.
El ministro explicó que la iniciativa busca facilitar el ingreso de visitantes provenientes de China en un contexto de crecimiento de ese mercado turístico hacia Uruguay. En ese sentido, señaló que los turistas chinos representan uno de los principales movimientos turísticos a nivel mundial y cuentan con un nivel de gasto superior al promedio.
“Primero estamos hablando de una masa de movimiento de 140 millones de chinos que son los que practican turismo en el mundo. Significa una base económica de 270.000 millones de dólares que es lo que mueven los turistas chinos en el mundo”, indicó Lubetkin.
El canciller agregó que, de acuerdo con los estudios realizados por el gobierno, “el turista chino tiene una dimensión de gastos dos o tres veces superior a un turista promedio”, por lo que consideró necesario avanzar en medidas que faciliten su llegada al país.
“Nosotros tenemos que facilitar la vida y sobre todo cuando empieza ahora una tendencia que es bien novedosa del crecimiento del turismo chino hoy a Uruguay”, sostuvo.
Lubetkin también destacó el aumento de visitantes procedentes de China registrado en los últimos meses. Según explicó, durante 2025 ingresaron al país 16.000 turistas chinos y la cifra ya muestra un crecimiento en lo que va de este año.
“El año pasado cerramos con 16.000 turistas chinos que entraron a Uruguay. En abril ya estamos en 10.000 de este año y por supuesto pasaremos los 20.000”, afirmó.
Asimismo, señaló que la eliminación del visado podría favorecer la llegada de viajeros no solo desde China sino también desde otros puntos del mundo, en un escenario marcado por la implementación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
“Imagínese un turista chino con capacidad económica que atraviesa el mundo, viene del otro lado y encima tiene bloqueo. Que se entienda que para nosotros puede ser un cambio de calidad excepcional”, concluyó el canciller.