23 de julio de 2026 - 16:36 Uruguay debe comenzar a prepararse para un escenario de lluvias intensas, crecidas de ríos e inundaciones ante la llegada de un fenómeno de El Niño que podría ubicarse entre las categorías de fuerte y muy fuerte, según advirtieron meteorólogos y autoridades del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet).
Las primeras señales ya comenzaron a observarse y, de acuerdo con los especialistas, las precipitaciones registradas en las últimas semanas están asociadas a este fenómeno climático, que podría extender sus efectos durante varios meses e incluso hasta el otoño de 2027.
Ante ese escenario, semanas atrás Inumet presentó un informe ante el Congreso de Intendentes para alertar a los 19 gobiernos departamentales. "Fue para presentar a todas las intendencias del país e informar sobre el evento Niño, un Niño fuerte, entre fuerte y muy fuerte, que es lo que se está esperando a nivel internacional", explicó entonces Madeleine Renom, de Inumet.
¿Qué es El Niño?
El meteorólogo Juan Luis Pérez explicó que El Niño es un fenómeno climático de gran escala que se monitorea a partir de las variaciones de temperatura del océano entre Indonesia y la costa de Perú. Según señaló, esos cambios modifican las capas de aire sobre el Río de la Plata y terminan afectando el clima de Uruguay.
"Estamos hablando de un fenómeno climático. Cuando ocurren esos disturbios en la temperatura del agua entre Indonesia y las costas de Perú, se modifican las capas de aire y El Niño puede llegar a afectarnos", señaló.
Según indicó, el principal impacto para Uruguay será un incremento tanto en la cantidad como en la intensidad de las precipitaciones. "Estamos hablando de un aumento en las precipitaciones y de la ocurrencia de fenómenos más intensos", sostuvo.
Prepararse antes de que lleguen las lluvias
Pérez consideró que el país debería comenzar desde ahora a destinar recursos para atender posibles emergencias, especialmente en las zonas con mayor riesgo de inundaciones.
"Las cosas que más golpean al interior son las precipitaciones en los lugares incorrectos, los desbordes de ríos y las inundaciones. El sistema de evacuación y los lugares para albergar personas tienen que estar previstos, y todo eso lleva recursos", afirmó.
El meteorólogo remarcó que la planificación anticipada es clave para reducir el impacto de estos eventos. "Los recursos deberían estar siendo conversados ahora, porque llover sobre lo mojado no sirve. Aunque finalmente no ocurra con la intensidad prevista, siempre es mejor tener ese colchón de recursos", agregó.
Además, recordó que si bien este tipo de fenómenos no pueden evitarse, los modelos meteorológicos actuales permiten anticipar los eventos extremos con suficiente margen para actuar. "Tenemos un Sistema Nacional de Emergencias que funciona muy bien, pero necesita recursos para moverse. Los modelos permiten prever estos eventos con horas e incluso días de anticipación, por lo que nada debería tomarnos por sorpresa", concluyó.
Las advertencias traen a la memoria episodios de fuertes inundaciones registrados en Uruguay en los últimos años, como las ocurridas en Artigas en 2015, Santa Lucía en 2016 y distintos barrios de Montevideo en 2018, donde las lluvias intensas provocaron importantes daños y evacuaciones.