La Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad archivó la investigación sobre los hechos ocurridos el 14 de abril de 1972, donde fueron asesinados seis militantes tupamaros.
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEPese a que “quedó acreditado un ostensible desborde institucional", los presuntos responsables ya fallecieron.
La Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad archivó la investigación sobre los hechos ocurridos el 14 de abril de 1972, donde fueron asesinados seis militantes tupamaros.
En la mañana del 14 de abril de 1972, un grupo comando de militantes tupamaros ejecutaron a cuatro personas a las que se acusaba de integrar el llamado Escuadrón de la Muerte.
Horas más tarde, las Fuerzas Conjuntas contraatacaron, asesinando a otras seis personas vinculadas al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros en dos casas ubicadas en los barrios Buceo y Malvín.
Más de 50 años después, en septiembre de 2024, las familias de los asesinados por las fuerzas militares concurrieron a la justicia para pedir que el caso se investigara.
La Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad tomó entonces el caso y comprobó que, aunque en aquel entonces los asesinatos se habían hecho pasar como un enfrentamiento iniciado por quienes finalmente murieron, en realidad fueron ejecuciones perpetradas por los miembros de las Fuerzas de Seguridad.
“Ha quedado acreditado un ostensible desborde institucional”, afirma el dictamen de la Fiscalía, “habida cuenta de que las fuerzas policiales y militares participantes actuaron sin orden judicial alguna, sin encontrarse en una hipótesis de flagrancia y sin haber sido atacadas previamente”.
Las seis personas que murieron en aquel operativo fueron el matrimonio formado por Luis Martirena e Ivette Jiménez, además de Alberto Candán, Armando Blanco, Gabriel Schroeder y Horacio Rovira, que tenía 18 años. En base a la investigación realizada, la Fiscalía indicó como responsables de esas ejecuciones a Víctor Castiglioni, Carlos Calcaño, Hugo Campos Hermida y Jorge Nader. Todos ellos fallecieron entre los años 2000 y 2013.
La Fiscalía concluye que, pese a que se constató que se trató de homicidios caracterizados como crímenes de lesa humanidad y, por tanto, no amparados por ningún eximente de responsabilidad, no se puede efectuar imputaciones por cuanto quienes aparecen como responsables al presente se encuentran fallecidos.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE