El hombre de 54 años imputado por el femicidio de Silvia Moreira se encontraba separado de la víctima desde hacía aproximadamente 15 días.
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SUSCRIBITEDurante la audiencia de formalización, quedaron expuestos detalles del crimen de la mujer de 39 años.
El hombre de 54 años imputado por el femicidio de Silvia Moreira se encontraba separado de la víctima desde hacía aproximadamente 15 días.
Según surge de la investigación, la mujer había sido clara en reiteradas ocasiones —mediante mensajes, en forma personal e incluso a través del celular de su hija de 11 años— en que no deseaba retomar la relación. A pesar de esto, el hombre insistía.
El día del crimen, el ahora imputado ingresó a la vivienda por un lateral, forzó un portón e ingresór al fondo de la casa, donde la sorprendió mientras se encontraba acostada. En primera instancia, la atacó con un golpe utilizando la culata de un facón. Posteriormente, la agredió con un arma blanca y luego efectuó cuatro disparos.
Tras el ataque, el agresor se dio a la fuga. Algunos testigos lo observaron retirarse del lugar con las armas utilizadas. Minutos más tarde, el hombre se presentó en la vivienda de un vecino, a quien le confesó haber matado a su ex pareja. Este vecino lo trasladó a la seccional, donde se entregó voluntariamente, haciendo entrega de las armas y reconociendo lo sucedido.
Durante la audiencia de formalización, el imputado fue trasladado bajo un fuerte operativo de seguridad. En la sala estuvieron presentes la hija mayor, su padre y su hermano, quienes escucharon el escalofriante y detallado relato sobre lo ocurrido, tanto en la noche del crimen como en los días previos.
El hombre ingresó a sala con chaleco antibalas y esposado. Durante la audiencia no realizó declaraciones, limitándose a brindar sus datos personales cuando se lo pidió el juez.
La Fiscalía presentó un relato pormenorizado y contundente de los hechos, acompañado de las pruebas. La defensa no formuló objeciones.
Sobre el final de la audiencia, el imputado solicitó —a través de su abogada— cumplir la prisión preventiva en la Unidad Carcelaria de Artigas, argumentando que posee un hijo y allegados en la zona y que podrían visitarlo. El juez no hizo lugar al pedido.
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