17 de junio de 2026 - 21:02 La discusión sobre el uso de celulares en los centros educativos volvió a instalarse en Uruguay en medio de iniciativas legislativas y del análisis que lleva adelante la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), mientras varios países de Oceanía y Europa ya avanzaron en medidas para regular su utilización por parte de niños y adolescentes.
Uno de los proyectos presentados en el Parlamento fue impulsado por el diputado del Partido Colorado, Maximiliano Campo, quien planteó la necesidad de establecer criterios para el uso de estos dispositivos en las aulas. En diálogo con Telenoche, el legislador sostuvo que la discusión sobre si se trata de una "prohibición" o una "regulación" no modifica el objetivo de fondo.
"La palabra prohibición está puesta de gusto, está pensada y está puesta allí como un criterio que nosotros manejamos. Ahora, si es el problema esa palabra y tiene que ser la palabra regulación, bueno, adelante", afirmó.
Campo señaló que la iniciativa apunta a generar protocolos para docentes y centros educativos, así como promover un uso crítico de la tecnología entre niños y adolescentes. Según indicó, el debate no pasa por rechazar la tecnología, sino por definir su utilización con fines educativos y limitar las distracciones asociadas a juegos y redes sociales.
El diputado agregó que, de acuerdo con relevamientos internacionales, Uruguay figura entre los países con mayores niveles de distracción en clase reportados por los propios estudiantes. "Más de la mitad nos distraemos en clase con los celulares", señaló al citar esos datos.
Por su parte, el presidente del Codicen, Pablo Caggiani, explicó a Telenoche que existe un grupo de trabajo que analiza antecedentes nacionales, evidencia internacional y las experiencias desarrolladas en otros países para elaborar recomendaciones destinadas a los centros educativos.
"Hay un grupo que está trabajando en un conjunto de recomendaciones para respaldar, digamos, en los centros educativos esto, que es algo que hay que regular", indicó.
Caggiani sostuvo que el sistema educativo debe enseñar a utilizar estas herramientas y advirtió que, de lo contrario, ese aprendizaje quedará en manos de las plataformas digitales. También señaló que el desafío se mantendrá en el futuro y remarcó la necesidad de desarrollar una mirada de protección y enseñanza para niños y adolescentes.
"Aprender a cuándo utilizarlo y cuándo prestar atención a lo que está pasando en una actividad educativa también es parte de la ciudadanía digital", expresó.