18 de febrero de 2026 - 13:51 Este miércoles, durante la realización de una sesión extraordinaria en el Senado, se generó una discusión sobre un posteo en la red social X de la senadora del Frente Amplio, Lilián Abracinskas, que aludía a un incremento patrimonial del senador del Partido Nacional, Javier García.
Allí, además del descargo que realizó el aludido, su compañero de bancada, Sebastián Da Silva, expresó duras críticas hacia el partido de gobierno y la legisladora Abracinskas.
“Estamos viendo la cara más miserable del oficialismo, la cara más ruin. Quiero verles las caras cuando venga la cancelación infame que le hicieron al senador Javier García y a la memoria de la madre. Que me miren a los ojos a ver si yo no les levanto la mano para que puedan limpiar su honor”, dijo Da Silva.
Luego, el senador blanco preguntó “¿dónde está la senadora Abracinskas, que hoy tiene que estar cumpliendo su trabajo? ¿Está escondida? Le quiero ver la cara, a ver si le dice en la cara al senador Javier García lo mismo que le dice en el Twitter. Yo acabo de votar la licencia de la senadora Abracinskas y no está porque se esconde. Como buen frentista. Cancela por el Twitter (la red social X), insulta por el Twitter y después no tiene la decencia de poder discutir las cosas”.
En ese momento le cortaron el micrófono, y la presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse, le pidió a Da Silva que fundamentara el voto sin alusiones.
“Haga la fundamentación del voto que crea adecuada, sin agresividad y sin alusiones”.
Esto provocó una respuesta del legislador, que apuntó: “Usted me pide y yo hago lo que quiero porque, hasta donde sé, acá, usted y yo estamos representando gente. Salvo que usted pretenda que yo haga lo que usted quiera. Eso no va a pasar, gracias a Dios”, y reiteró: “¿Dónde está la senadora Abracinskas, dónde está la valentía de la senadora Abracinskas? Que dé la cara”.
Ante esto, Cosse respondió que no se había llegado, hasta el momento de la sesión, a la votación de las licencias, y por ese motivo Abracinskas no se encontraba en la sala. “Acá manda el reglamento. No manda usted, no mando yo”, aclaró.