25 de julio de 2025 - 21:39 Semanas antes de que se conociera la detención de un ciudadano iraní que ingresó a Uruguay con un pasaporte falsificado, el presidente de la República, Yamandú Orsi, se contactó telefónicamente con autoridades de distintos partidos políticos para manifestar la “preocupación y atención” del gobierno ante la escalada del conflicto entre Irán e Israel.
Durante esas comunicaciones breves, el mandatario informó que el Poder Ejecutivo seguía de cerca la situación internacional y que, en ese marco, se había resuelto aumentar las alertas en los pasos fronterizos del país.
La detención del ciudadano iraní con documentación falsa activó nuevas alarmas, especialmente en la comunidad judía en Uruguay, que expresó su inquietud por posibles amenazas a la seguridad.
La versión oficial del gobierno uruguayo sostiene que en el país no se han detectado células terroristas. No obstante, según informó Telenoche, fuentes del gobierno de Israel y de organizaciones judías en Uruguay aseguran “no tener duda” de que existen células del grupo Hezbolá operando en el continente.
De acuerdo a esas fuentes, los presuntos agentes terroristas operarían bajo la fachada de organizaciones vinculadas a la educación, la cultura y la religión islámica, con el objetivo de lavar dinero que luego sería enviado a la organización Hezbolá.