13 de abril de 2026 - 10:57 A casi un año del homicidio ocurrido en mayo de 2025, y tras la reciente condena a 12 años de prisión para Moisés Martínez, su hermana Sara expuso el trasfondo de violencia intrafamiliar que atravesó a toda la familia. En entrevista con 8M, definió estos meses como “muy complejos” y marcados por el miedo y el dolor: “Desde mayo, todo ha sido revivir constantemente lo que pasó. Es algo que no se termina más”.
Sara cuestionó el enfoque judicial del caso y sostuvo que la sentencia no contempla la historia previa. “Se mira la última foto, que es el homicidio agravado por el vínculo, pero no todo el contexto de violencia”, afirmó. Según relató, su padre ejercía maltrato físico contra toda la familia y abusos sexuales contra varios de sus hermanos, además de ella. “No es que mi hermano fue y le dio muerte y ya está. Hubo todo un contexto anterior donde el Estado también fue omiso”, agregó.
La única denuncia formal fue realizada por ella cuando tenía 12 años. Recordó ese proceso como “muy difícil” y sin la contención necesaria: “Si detectás una situación de abuso intrafamiliar, no podés mandar a la niña de nuevo a la casa con el agresor”. Tras la liberación de su padre, aseguró que la violencia continuó e incluso intentó abusar sexualmente de ella nuevamente, y explicó por qué no volvió a denunciar: “Yo no estaba dispuesta a pasar otra vez por lo mismo para que después salga y siga hostigando”, explicó.
Sobre la ausencia de denuncias, que es lo que la Justicia alega para no aplicar el artículo 36 del Código Penal, Sara explicó que las amenazas y el miedo, además de lo que pasó ella tras denunciar, fueron determinantes para que sus hermanos no lo hicieran.
En ese sentido, cuestionó el peso que la Justicia le da a la falta de denuncias formales y lo comparó con otros casos. “A mí me dicen que no hubo más denuncias, pero tenemos a Jonathan, que murió con 14 denuncias. Entonces, ¿de qué sirven las denuncias si igual terminó muerto bajo responsabilidad del Estado?”, planteó. Para Sara, el problema no es solo la cantidad de denuncias, sino la respuesta institucional: “Si yo denuncié con 12 años y me mandaron de vuelta a mi casa con el agresor, claramente algo falló”.
Además, insistió en la necesidad de cambios estructurales en el abordaje de estos delitos. “No puede ser que los delitos sexuales tengan penas tan mínimas y sin un abordaje en salud mental”, afirmó, y remarcó que sin garantías reales de protección, muchas víctimas no se animan a hablar.
De cara a lo que viene, la familia evalúa apelar el fallo y buscar la aplicación del “perdón judicial”. Mientras tanto, el caso generó una fuerte repercusión y motivó una movilización en apoyo a Moisés. “Matar no está bien, pero hay que entender el contexto y por qué se llegó a ese desenlace”, sostuvo Sara, y cerró con un objetivo claro: “Mi único propósito hoy es sacar a mi hermano de la cárcel". Para eso, dijo, está dispuesta a llegar "hasta las últimas consecuencias".
"Queremos empezar a sanar, a reparar un poco de todo lo que nos pasó. Y no estamos pudiendo", concluyó.