Durante la semana pasada se intensificaron los bombardeos en territorio iraní, la expansión de ataques en Líbano, el lanzamiento de misiles contra bases estadounidenses y creció la presión sobre el estratégico estrecho de Ormuz. A esto se suma el impacto político tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y la reacción de las principales potencias.
Israel intensifica los ataques en Irán
Este miércoles, el ejército israelí informó que golpeó “decenas” de objetivos en Irán y que inició una serie de “ataques a gran escala” contra blancos del régimen en Teherán. Entre las acciones reportadas, un caza israelí F-35 derribó un avión iraní YAK-130 sobre la capital.
Previamente, Israel anunció haber atacado un centro militar subterráneo secreto vinculado al programa nuclear iraní en la región de Teherán, donde —según indicó— destruyó “un elemento clave de la capacidad del régimen iraní para desarrollar armas atómicas”.
En paralelo, Estados Unidos informó que atacó “casi 2.000 objetivos” desde el inicio de la guerra. Un alto mando militar señaló que los bombardeos de las primeras 24 horas fueron el doble de intensos que los registrados al inicio de la invasión de Irak en 2003, una comparación que refleja la magnitud de la ofensiva.
Expansión del conflicto en Líbano
Mientras mantiene la presión sobre Irán, Israel amplió sus bombardeos en Líbano. Este miércoles atacó zonas cercanas al palacio presidencial, en las inmediaciones de Beirut, así como bastiones del grupo proiraní Hezbolá.
Un bombardeo impactó un hotel en Hazmieh, suburbio cristiano próximo al palacio presidencial y a varias misiones diplomáticas. También se registraron ataques en la periferia sur de Beirut, luego de que el ejército israelí emitiera una orden de evacuación.
Según el Ministerio de Salud libanés y medios estatales, al menos 11 personas murieron en ataques en el sur de la capital y en Baalbek.
Respuesta iraní y advertencias de guerra prolongada
Irán respondió con el lanzamiento de más de 40 misiles contra objetivos estadounidenses e israelíes, según afirmaron los Guardianes de la Revolución. No se brindaron detalles precisos sobre los blancos alcanzados.
El martes, un misil iraní impactó en la base militar estadounidense de Al Udeid, en Catar, sin causar víctimas, de acuerdo al Ministerio de Defensa catarí.
Desde Teherán, el discurso oficial apunta a una confrontación prolongada. El principal asesor del fallecido Jamenei declaró que Irán no tiene intención de negociar con Estados Unidos y que está preparado para una guerra larga. El jefe del poder judicial afirmó que el país está “en estado de guerra” y que actuará con “firmeza” frente a cualquier acción contra la república islámica.
Muerte de Jamenei y amenaza sobre su sucesor
La muerte del líder supremo Alí Jamenei, ocurrida el sábado en ataques israeloestadounidenses, agregó un componente político de alto impacto. Sus funerales de Estado, previstos inicialmente para comenzar este miércoles por la noche y extenderse durante tres días, fueron postergados ante la previsión de una “afluencia sin precedentes”, según la televisión estatal. La nueva fecha será comunicada más adelante.
Jamenei, de 86 años, dirigió Irán durante casi cuatro décadas y será enterrado en Mashhad, ciudad santa del noreste del país.
En este contexto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que cualquier dirigente iraní elegido para sucederlo “será un objetivo de asesinato, sin importar su nombre ni dónde se esconda”. Señaló además que el primer ministro ordenó al ejército prepararse para actuar “por todos los medios necesarios”.
El estrecho de Ormuz, foco estratégico
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de petróleo. Los Guardianes de la Revolución afirmaron tener el “control total” de esa vía marítima.
El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que la Marina de su país podría escoltar a los petroleros a través del estrecho “si fuera necesario”, una declaración que deja abierta la puerta a una mayor militarización del corredor energético más importante del mundo.
Impacto en mercados y economía
La tensión ya se refleja en los mercados internacionales. El petróleo continúa al alza: el barril de Brent subía 2,83% hasta los 83,70 dólares, después de haber superado los 85 dólares el martes por primera vez desde julio de 2024.
Las bolsas asiáticas replicaron las pérdidas de Wall Street. Seúl cayó más de 12% y Tokio retrocedió 3,6%. En Europa, las plazas tendían a estabilizarse en la apertura, con excepción de Madrid, que acumulaba dos jornadas consecutivas en rojo. La preocupación central es el riesgo de una crisis prolongada con efectos inflacionarios, especialmente en el sector energético y tecnológico.
Además, ante la escalada, varios países comenzaron evacuaciones. Un primer vuelo con ciudadanos franceses aterrizó en París este miércoles. España, Alemania y Reino Unido también desarrollan procesos de repatriación.
En el plano militar, Francia anunció el envío de refuerzos a la región, incluido el portaaviones Charles de Gaulle y aviones Rafale. Reino Unido confirmó el despliegue de un buque de guerra y sistemas antidrones para proteger sus bases en Chipre.
Reacciones políticas internacionales
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, respondió con un “no a la guerra” a las críticas de Trump por negarse a prestar bases aéreas para los ataques a Irán. “No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses”, afirmó.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, consideró que los ataques israeloestadounidenses “a primera vista” parecerían incompatibles con el derecho internacional.
Por su parte, Trump aseguró que Irán planeaba “atacar primero” y que, en cierto modo, pudo haber “forzado la mano a Israel” para evitarlo. El Pentágono identificó a cuatro de los seis militares estadounidenses muertos en la guerra, quienes fallecieron en un ataque con dron en Kuwait.
Con información de AFP.