3 de diciembre de 2017 - 00:00
Una Copa Libertadores, un Mundial de Clubes y un Campeonato Brasileño, además de carisma y entrega, han sido suficientes para que Diego Lugano se convirtiera en un "Dios" en el Sao Paulo, club con el que disputó este domingo su último partido sin haber decidido cuál será su próximo paso.

