6 de marzo de 2018 - 00:00 La tarde de este martes no será una más para los fanáticos del PSG y del Real Madrid: cuando el reloj marque las 16:30 horas, la pelota comenzará a rodar en el Parque de los Príncipes en un partido donde ambos equipos deberán jugárselo todo para seguir con chanes en la Champions League.
Esta madrugada, y para hacer notar que los dirigidos por Simeone llegaron a una ciudad donde reina el PSG, los ultras parisinos se trasladaron al hotel donde está alojada la delegación madrileña para perturbar el descanso del equipo rival.
A puros insultos, bombos y petardos, los fanáticos más radicales irrumpieron frente al edificio próximo a la 1:30 de la madrugada para hacer ruido y hacerse notar.
Aunque el episodio no pasó a mayores, la Policía debió intervenir para dispersar a los hinchas que se mantuvieron allí durante largos minutos.