Mathías Acuña nació hace 25 años en Cerro Norte, pero con tan solo tres, se mudó con su familia a Palermo. Desde entonces, la vida dio muchas vueltas, algunas difíciles, hasta llegar al fútbol profesional.
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SUSCRIBITEMathías Acuña nació hace 25 años en Cerro Norte, pero con tan solo tres, se mudó con su familia a Palermo. Desde entonces, la vida dio muchas vueltas, algunas difíciles, hasta llegar al fútbol profesional.
El joven jugador de Fénix aseguró a Telenoche que sus padres tuvieron que hacer muchos sacrificios a lo largo de su infancia y adolescencia. Además, él tuvo que trabajar desde pequeño para poder llevar dinero a su casa y por ello se desempeñó como actor, integró una banda e incluso fue delivery en una pizzería. "He hecho tantas cosas para subsistir".
Luego, tuvo la suerte de poder probarse en el Tanque Sisley y a partir de entonces estuvo vinculado al fútbol, aunque a veces, se planteó dar un paso al costad porque no podía pagar las facturas. "A veces tuve que recurrir a personas para poder comer", aseguró.
El pasado miércoles, el delantero tuvo una comida con sus compañeros de equipo. “Me fui último y me llevé los envases que quedaban. Al otro día me sirvieron para comprar la cena”.
“Compré unos fideos, un poco de jamón y queso, lo revolvimos y lo comimos”, agregó.
FUTURO. Acuña estudia para adquirir la licencia de Conmebol que le permita ser gerente deportivo, porque si bien quiere dirigir no sabe lo que le puede deparar el destino.
“El día de mañana las piernas se cansan. Esta carrera es corta y hay que aprovechar los momentos y siempre hay que tener un plan B en la vida”
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