"Si yo tengo la obligación de calificar la actuación del equipo dirigido por mí, creo que hemos decepcionado a los aficionados. Es una frustración muy grande. Era totalmente imprevisto y la posición final nuestra era difícil de imaginar", expresó.
La responsabilidad del entrenador y la gestión de recursos
Consultado sobre su responsabilidad, Bielsa respondió que el resultado es consecuencia de una gestión que no alcanzó los objetivos planteados: "Yo no puedo justificar la posición que obtuvimos. Sintéticamente, la gestión que yo hice de los recursos con los que contaba y la calidad de los jugadores disponibles no fue suficiente".
El entrenador añadió que tanto el plantel como el cuerpo técnico hicieron "lo máximo", aunque reconoció que "no alcanzó". Además, sostuvo que no considera que haber tomado otras decisiones hubiera cambiado el desenlace.
"Tengo la convicción de que si hubiera optado por caminos diferentes a los que opté, no creo que pasara por esa opción revertir los resultados que obtuvimos", indicó.
El respaldo institucional y el vínculo con el público
Bielsa también fue consultado sobre el respaldo recibido durante su proceso al frente de la selección. En ese sentido, destacó el apoyo institucional de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y el acompañamiento de los hinchas.
"El apoyo que recibí tiene que ver con la estructura que la AUF puso al servicio de mi tarea, que fue impecable. La relación con el público la sentí siempre cercana y de apoyo", señaló.
Asimismo, aseguró que no tiene cuestionamientos sobre las condiciones en las que desarrolló su trabajo.
"Sinceramente, no tengo ninguna situación por la que pueda reclamar en cuanto a no haber contado con lo necesario para que los resultados no hayan sido lo que fueron", dijo Bielsa.
Modificaciones en la metodología a pedido del plantel
Además, Bielsa reveló que durante su ciclo accedió a modificar algunos aspectos de su metodología de trabajo a pedido de los propios futbolistas.
El entrenador explicó que inicialmente pretendía dividir al plantel en dos grupos durante los entrenamientos para dedicar más atención a cada jugador, pero que los futbolistas le solicitaron mantener las prácticas en un único grupo: "Los jugadores me plantearon no entrenar en dos grupos ya que tenían la necesidad de entrenar cerca".
Bielsa dijo que aceptó ese planteo porque compartía sus fundamentos: "Lo acepté de buena gana por el argumento".
También contó que el plantel le pidió reducir la duración de las charlas técnicas previas a los entrenamientos: "Siempre opté por hacer determinada cantidad de charlas y ellos entendieron que preferían que ese tiempo se redujera y yo también accedí a eso".
El entrenador sostuvo que tomó en consideración esas solicitudes, aunque reconoció que finalmente no fueron suficientes para revertir el rendimiento del equipo: "Yo asumí y consideré esas cosas, pero bueno, llegó un momento en el que no fue suficiente".
Según explicó, las charlas colectivas estaban orientadas a preparar los partidos y optimizar el trabajo en cancha: "Las charlas colectivas tenían que ver con cómo enfrentar al rival, explicar los entrenamientos antes para estar menos tiempo en el campo y que los entrenamientos no sean tan fraccionados".
Desmentida de internas y relación directa con los jugadores
Consultado sobre las versiones que circularon acerca de la interna de la selección durante su ciclo, Bielsa negó haber recurrido a intermediarios y aseguró que toda su comunicación con el plantel fue directa: "Para mí este cierre, esta despedida, es muy dolorosa por las ilusiones que yo me hice cuando tomé este proyecto y por lo mal que terminó".
El entrenador también expresó que lamenta haber exigido al máximo a los futbolistas sin haber alcanzado los resultados esperados: "Por el esfuerzo al que yo arrastré a los jugadores".
Bielsa remarcó que su evaluación personal depende exclusivamente de la relación que mantuvo con el plantel y descartó que los futbolistas hayan obstaculizado su trabajo: "Los jugadores no hicieron nada que me haya impedido poder conducirlos o darles los argumentos que estaban a mi alcance".
Asimismo, rechazó las versiones sobre presuntas filtraciones o gestiones por fuera del grupo: "La manipulación y todas esas cosas... nunca he hablado con un periodista de ningún tipo, salvo en conferencia de prensa. Tampoco recurrí a ningún dirigente para que intermediera o trasladara necesidades mías ante los jugadores. Solo hablé con los jugadores".
Cierre definitivo sin excusas
Finalmente, insistió en que no encuentra excusas para explicar la eliminación de Uruguay del Mundial: "No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo alcanzó solo dos puntos de los nueve. Si yo quedo bien o mal, son cosas que no manejo y sobre las que no puedo opinar".
Su versión sobre la fiebre y el cambio de Muslera
Bielsa también se refirió a los rumores sobre el estado físico de Fernando Muslera durante el Mundial y aclaró que el arquero no jugó con fiebre.
El entrenador explicó que el día previo al partido ante España, Muslera presentó 38 °C de fiebre, aunque aseguró que se recuperó antes del encuentro: "El día previo al partido con España Muslera tuvo 38 °C de fiebre y yo estaba informado. Al otro día no tenía fiebre y estaba en condiciones absolutas de poder jugar".
Según relató, una situación similar ocurrió con Federico Viña, quien también había tenido fiebre en la víspera, aunque el día del partido ya no presentaba temperatura. No obstante, el futbolista manifestó que aún tenía dolores corporales y Bielsa resolvió que no fuera titular: "Le dijo al médico que le dolía el cuerpo pero que podía jugar sin problema. Ante esa situación consideré que no era conveniente que empezara el partido".
Además, Bielsa reveló que durante ese encuentro Muslera le pidió ser sustituido en el entretiempo, aunque aclaró que el motivo no fue un problema físico, sino el impacto anímico que le había generado un error cometido durante el partido.
"Muslera me dijo que estaba tan golpeado por el error que había cometido, seguramente vinculándolo con situaciones anteriores, que prefería dejar de jugar porque las posibilidades del grupo estaban intactas y él no estaba en la mejor condición para disputar este segundo tiempo", señaló.
Además, Bielsa destacó la actitud del arquero y rechazó las versiones que señalaban que había jugado enfermo: "Me pareció de una grandeza y generosidad impropia del fútbol actual. Por lo tanto, si hubiese estado con fiebre me lo habría dicho: el día del partido jugó sin fiebre".
Decisiones metodológicas en favor de la convivencia del plantel
En otro tramo de la conferencia, Bielsa volvió a referirse a las modificaciones que introdujo en su forma de trabajo y sostuvo que las decisiones que tomó buscaron preservar la convivencia dentro del plantel: "El dolor de una derrota que lastima el orgullo no se resuelve hablando, ni tampoco yo puedo demostrar si sufro, cómo sufro".
El entrenador afirmó que su obligación durante la conferencia era responder con sinceridad a las consultas de la prensa y reiteró que aceptó los planteos realizados por los futbolistas porque entendía que negarse habría sido contraproducente: "Las concesiones que hice las hice porque si hubiera actuado no aceptando determinados pedidos hubiera sido peor".
En ese sentido, explicó que optó por priorizar el funcionamiento del grupo por encima de mantener inalterables algunos aspectos de su metodología de trabajo: "Las cosas son muy claras: si se prioriza una cuestión de convivencia y compañerismo por sobre los entrenamientos, hay que conceder. Yo tampoco he sido caprichoso".
Análisis estadístico, méritos y despliegue físico del equipo
Bielsa también rechazó que la eliminación pueda explicarse por una mala relación con el plantel y aseguró que, desde el punto de vista del rendimiento, Uruguay mereció una mejor suerte en la fase de grupos: "Hay una cosa sobre la que creo que no tiene sentido hablar: si hablamos de merecimiento yo puedo perfectamente, y sin que los números estén al servicio de ningún engaño, explicar por qué deberíamos haber terminado con siete puntos".
El entrenador afirmó que el análisis estadístico de los partidos muestra que Uruguay hizo méritos para vencer a Arabia Saudita y Cabo Verde y empatar frente a España.
Asimismo, rechazó que el desempeño físico del equipo reflejara una supuesta fractura interna entre el cuerpo técnico y los futbolistas: "Yo digo que no se vio que el entrenador y los jugadores estaban desunidos, sino que estábamos lo suficientemente unidos para correr el 20% más que Arabia, el 30% más que Cabo Verde y el 25% más que España".
En esa línea, destacó que la selección incluso incrementó su despliegue físico durante los segundos tiempos de algunos encuentros: "Normalmente los equipos corren menos en los segundos tiempos que en los primeros. Contra Arabia y España Uruguay corrió más en los segundos tiempos", afirmó.
Bielsa también defendió la preparación realizada antes del torneo y explicó que el objetivo era sostener una alta intensidad física durante gran parte de los partidos.
"Nosotros hicimos una preparación muy seria, muy organizada, muy consciente, donde sabíamos que teníamos que correr al menos 40 minutos por encima del 80% de la capacidad máxima de los jugadores", señaló.
Finalmente, volvió a apoyarse en las estadísticas para descartar que la relación con el plantel haya sido la causa de la eliminación: "Nosotros generamos cinco veces más de peligro que Arabia, generamos un 50% más de peligro que Cabo Verde y generamos las mismas situaciones de peligro que España. Todas las cosas que se evalúan me llevan a decir: ¿cómo voy a decir que la relación que tuve con el equipo fue la que impidió que no ganáramos los dos primeros partidos y que no empatáramos el tercero?".
"Esta tristeza actual de todos los futboleros es el peso que me toca tolerar a mí", lamentó Bielsa