9 de octubre de 2024 - 18:21 Uruguay se ha consolidado como uno de los países más nocturnos del mundo, con horarios de cena, vida social y sueño notablemente más tardíos que en otros países. Este fenómeno ha captado la atención de la comunidad científica, y motivó a un equipo de investigadores de la Universidad de la República (Udelar) a realizar un estudio que busca descubrir las causas de esta tendencia.
El estudio, encabezado por la investigadora Bettina Tassino, se centró en entender por qué los uruguayos "ubicamos nuestro sueño tarde", algo que parece ser común en toda la región del Río de la Plata.
Si bien Tassino reconoció que hay un peso biológico en esta nocturnidad, resaltó la influencia de factores culturales: "La vida social activa hasta altas horas de la noche, cenas tardías y horarios laborales desfasados contribuyen a este comportamiento".
Además, la investigación planteó la posibilidad de que haya un factor genético que también explique esta inclinación. Según Tassino, el "punto medio del sueño" de los uruguayos está atrasado, lo que indica un desajuste entre el reloj biológico y las demandas sociales, un aspecto que podría tener raíces más profundas.
Adolescentes uruguayos: los más nocturnos
Entre los jóvenes, la situación es aún más pronunciada: "Los adolescentes uruguayos son campeones de la nocturnidad", señaló Tassino. Sin embargo, esta tendencia acarrea serios problemas de salud, ya que muchos sufren de déficit crónico de sueño.
La neuropediatra Virginia Kanopa explicó que "se acuestan tarde y se levantan temprano", lo que restringe las horas de descanso que necesitan para su desarrollo físico y mental. Idealmente, deberían dormir entre 10 y 11 horas diarias, pero este escenario está lejos de ser la norma.
Desajustes que afectan a toda la sociedad
El estudio también destacó cómo los desajustes en los horarios de alimentación y el desequilibrio entre los sistemas laboral y educativo exacerban esta nocturnidad. Los uruguayos terminan su jornada laboral tarde, cenan después de las 21:00 y muchas veces se acuestan pasadas las 23:00, lo que afecta la higiene del sueño tanto de adultos como de niños.
Kanopa señaló que la falta de políticas públicas que aborden estos temas contribuye a perpetuar el problema: "En otros países, por ejemplo, se han implementado cambios en los horarios de inicio de clases para ajustarse mejor a los ritmos biológicos de los adolescentes, una medida que aún no ha sido considerada en Uruguay".
¿Qué impacto tiene en los niños?
La investigación de la Udelar también pone el foco en los más pequeños, quienes están en pleno proceso de desarrollo. Kanopa adviertió que "durante el sueño ocurren cambios fisiológicos fundamentales" que son cruciales para el crecimiento y la salud a largo plazo.
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