2 de noviembre de 2021 - 00:00 El doblar de campanas horrorizó durante meses a Santa Cruz Atizapán, pues anunciaba que la pandemia se llevaba a más hijos de este pequeño poblado mexicano. Pero aunque profunda, su herida atenúa con el ansiado retorno de las almas el Día de Muertos.
Se trata del municipio con mayor mortalidad en el país por COVID-19, según datos de la Universidad Nacional Autónoma de México, casi 10% de los 13.000 habitantes se infectaron.
Los pobladores esperan que en el Día de Muertos, como dicta la tradición prehispánica, las almas de sus familiares visiten los altares que se colocan con sus alimentos preferidos en vida. AFP