A un año del inicio del gobierno de Yamandú Orsi, el expresidente Luis Lacalle Pou publicó una evaluación de la gestión del Frente Amplio elaborada por el Partido Nacional.
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl expresidente difundió un texto elaborado por su partido, en el que presentan críticas a la gestión frenteamplista en nueve capítulos.
A un año del inicio del gobierno de Yamandú Orsi, el expresidente Luis Lacalle Pou publicó una evaluación de la gestión del Frente Amplio elaborada por el Partido Nacional.
El documento, que contiene 15 páginas, se titula "Construir sin destruir" y apunta que el actual gobierno se concentró "en revisar, revertir o desmontar" decisiones tomadas durante el mandato de Lacalle, en lugar de "consolidar una agenda propia orientada al futuro".
Los nacionalistas advierten quee si bien la democracia legitima la corrección de políticas públicas, "no legitima la desarticulación de decisiones previas cuando esa marcha atrás no está acompañada por alternativas superiores en calidad, eficacia y estabilidad".
Además, señalan que hay una "brecha entre promesa y gestión" por la incorporación de incrementos y ajustes tributarios que contrastan con los compromisos asumidos durante la campaña electoral. Esta brecha, afirman, se repite en materia de seguridad pública y en la distancia "entre las promesas programáticas y su viabilidad real".
El texto difundido por el expresidente afirma que se instaló una lógica de “reinicio” en distintas áreas, lo que habría debilitado la previsibilidad institucional. Cita ejemplos como cambios en política hídrica, la ley de medios y decisiones en materia de educación, donde se reabrieron discusiones que, a su entender, estaban resueltas.
También menciona el tratamiento sobre Cardama y asegura que tiene la intención clara de "proyectar desconfianza generalizada hacia el período anterior". Además hace referencia a cambios en la política de combustibles, a las restricciones al uso de efectivo, a obras sanitarias, interpretándolos como señales de discrecionalidad o falta de reglas claras. En conjunto, sostiene que priorizar la revisión por sobre la ejecución retrasa soluciones y afecta la confianza en el país.
En materia de desempeño económico, el texto indica que el primer año mostró señales de desaceleración económica, con “proyecciones revisadas sistemáticamente a la baja”. También menciona un “clima de negocios” con preocupaciones crecientes.
En lo fiscal, sostiene que se modificó la institucionalidad previa y que “el resultado fue un deterioro del déficit”, junto con una estrategia que “se apoya en aumentos de presión fiscal que contradicen compromisos asumidos durante la campaña electoral”.
El texto describe que las decisiones recientes introducen cambios en el mercado laboral y señala que “comenzaron a observarse señales de desaceleración”. También menciona un aumento del desempleo hacia la segunda mitad de 2025 y señala que la evolución salarial debe analizarse en un proceso más amplio y no en momentos aislados.
En materia de seguridad pública, afirman que el gobierno “parece estar administrando la inercia más que conduciendo una transformación” y sostienen que los resultados actuales responden a “la continuidad de capacidades institucionales y operativas construidas en años anteriores”.
También señala un cambio de enfoque, con “más proceso que acción, más planificación que ejecución”. En ese sentido, advierte que “la seguridad pública no admite piloto automático”.
El documento critica que, en materia de política exterior se aprecia un cambio de orientación e indica que las primeras señales muestran una línea “más condicionada por afinidades ideológicas”. Además, menciona “ambigüedad frente al régimen venezolano” y un posible “enfriamiento en el vínculo con Estados Unidos”. En conjunto, afirma que esto “introduce incertidumbre sobre la consistencia del posicionamiento internacional”.
El documento señala una “tendencia preocupante a restringir el acceso a información pública”, al tiempo que menciona decisiones de reserva en distintos temas y afirma que “la transparencia no puede ser invocada selectivamente”.
Los blancos concluyen que se consolidó un patrón donde “la revisión sistemática de lo realizado en el período anterior ha ocupado un lugar central”. Afirma que no se observa “la consolidación de un rumbo propio claramente definido”.
Finalmente, plantea que “gobernar implica construir sobre lo existente, no reiniciar permanentemente” y que el desafío es demostrar “un proyecto superador, coherente y ejecutable”.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE