24 de junio de 2026 - 14:28 Los gremios de la salud pública y privada manifestaron su rechazo a la reciente resolución del Ministerio de Salud Pública (MSP) que permite a médicos y licenciados en enfermería realizar tareas de vacunación. Desde la cartera explicaron que el objetivo de la ordenanza es mejorar la llegada del servicio a la población.
Ambas partes acordaron un impase en la aplicación de la norma mientras se desarrollan las instancias de diálogo. El principal reclamo de los trabajadores radica en la falta de consulta previa para modificar las condiciones laborales. Según Martín Pereira, secretario general de la FFSP, el Ministerio no convocó a las federaciones antes de emitir la ordenanza, lo que consideran un incumplimiento de la Ley de Negociación Colectiva. "En un cambio de condiciones hay que respetar la ley", afirmó el dirigente, subrayando que la medida impacta directamente en la organización del trabajo sanitario.
Por su parte, el secretario de Salud Pública, Lionel Briozzo, explicó que se abrirá un período de negociación para ver cómo se implementará la resolución. Además agregó que la situación de ola de frío y el aumento del pico de influenza exige reforzar la capacidad de inoculación. También aclaró que los licenciados en enfermería están habilitados para vacunar y que los médicos pueden hacerlo mediante una "capacitación médica".
Déficit de personal y defensa del rol del vacunador
Desde la perspectiva sindical, la habilitación de licenciados en enfermería para vacunar agrava la situación de un sector que ya padece un déficit reconocido de más de 2.000 profesionales. Los gremios consideran que sumar esta tarea a un personal que "realmente no da abasto" no es conveniente para el funcionamiento del sistema.
Asimismo, Pereira defendió la especificidad de la tarea de los vacunadores, señalando que existen cerca de 3.000 técnicos titulados en el país, pero solo un porcentaje menor cuenta con contratos vigentes en los prestadores de salud. Por otro lado, los funcionarios alertaron sobre posibles efectos negativos en la percepción de los usuarios. La relevancia social de la figura del médico podría, según Pereira, generar cuestionamientos sobre la capacitación de los vacunadores tradicionales si el profesional médico comienza a realizar dicha labor de forma habitual.
El objetivo de los trabajadores, aseguran, es que las vacunas lleguen a toda la población, pero garantizando el cumplimiento de los marcos legales y la contratación de personal especializado.