12 de febrero de 2026 - 09:50 China calificó este jueves al presidente de Taiwán, Lai Ching-te, de “creador de crisis e instigador de guerras” tras una entrevista en la que el mandatario pidió mayor cooperación en defensa e inteligencia artificial con Europa y advirtió que Pekín podría volverse “más agresiva” en la región si logra tomar la isla.
“Las declaraciones de Lai Ching-te han puesto de manifiesto una vez más su obstinada naturaleza independentista”, afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, quien lo tildó de “perturbador de la paz, creador de crisis e instigador de guerras”. “No importa lo que Lai Ching-te diga o haga, no puede cambiar el hecho histórico y legal de que Taiwán es parte del territorio de China”, añadió.
Buscan alianzas económicas y estratégicas
En su primera entrevista con una agencia internacional desde que asumió el cargo en 2024, Lai sostuvo que Taiwán debe reforzar su cooperación con Europa en la industria y tecnología de defensa, así como en el desarrollo conjunto de inteligencia artificial. La isla, que fabrica casi todos los microchips más avanzados del mundo, busca consolidar alianzas económicas y estratégicas en un contexto de creciente presión de Pekín.
“Me gustaría que Taiwán y Europa reforzaran la cooperación en la industria de defensa y en la tecnología de defensa”, señaló el mandatario en Taipéi. También expresó su respaldo a que las empresas taiwanesas de semiconductores inviertan en Japón, Estados Unidos y Europa, aunque subrayó que la isla debe conservar sus centros de investigación y los procesos de fabricación más avanzados para seguir siendo indispensable en la cadena global.
Una disputa estructural
China considera a Taiwán una “parte inalienable” de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la “reunificación”. En los últimos años ha intensificado la presión diplomática y militar sobre la isla, mientras Taiwán incrementó su gasto en defensa y desarrolla su industria militar, en parte tomando como referencia la experiencia de la guerra en Ucrania, donde el uso de drones ha sido determinante.
Lai advirtió que si China se apodera de Taiwán podría dirigir luego sus “ambiciones expansionistas” hacia Japón, Filipinas y otras zonas del Indopacífico. Desde Pekín respondieron que cualquier intento de “buscar la independencia apoyándose en el apoyo extranjero” está “condenado al fracaso”.
La tensión también se produce en un momento en que se han planteado dudas sobre la disposición de Estados Unidos a defender militarmente a la isla ante un eventual ataque chino, lo que llevó a Taiwán a diversificar vínculos con Europa, su tercer mercado de exportación.
En Uruguay, la cuestión tuvo repercusiones
Tras una reunión en Pekín entre el presidente Yamandú Orsi y su par chino, Xi Jinping, el gobierno uruguayo reafirmó su adhesión al principio de “una sola China”, reconociendo a la República Popular China como el único representante legítimo del país y señalando que Taiwán es una “parte inalienable” de su territorio.
La Cancillería taiwanesa expresó entonces su “firme protesta y condena”, sostuvo que la isla es un “Estado soberano e independiente” y exhortó a Uruguay a no “avalar discursos de carácter agresivo”. El episodio abrió un debate interno sobre el alcance de la posición diplomática uruguaya, en un conflicto que continúa escalando en el plano internacional.
Con información de AFP.