7 de enero de 2018 - 00:00 El delantero del París Saint Germain (PSG), Edinson Cavani, y su compañero argentino, Javier Pastore, tendrán que dar explicaciones a su entrenador, el español Unai Emery, por no haber acudido, el miércoles y el jueves, a los dos primeros entrenamientos tras las vacaciones de Navidad y Año Nuevo.
Emery indicó este viernes, en conferencia de prensa antes de un nuevo entrenamiento -al que finalmente acudió Cavani, pero no Pastore-, que tenía intención de escucharles. "Voy a esperar a ver cuáles son sus argumentos", dijo.
"Cuando lleguen, los veré individualmente, pero el club también. Después, veremos lo que ocurre", subrayó el entrenador, que señaló que los dos habían avisado de que llegarían con retraso a la vuelta de las vacaciones.
Cavani se presentó esta tarde en el complejo del PSG del Camp des Loges acompañado de su hermano y de su agente Walter Guglielmone y se entrenó aparte del grupo.
Según la emisora "RMC", el entorno del delantero justifica su ausencia en los dos primeros entrenamientos de año por un problema familiar, mientras que el club sospecha que el uruguayo quiso alargar las vacaciones en su país. La consecuencia es que su presencia en Rennes está comprometida.
Cavani es reincidente, ya que en 2015 tampoco se presentó (igual que su compañero de entonces Lavezzi) en el primer entrenamiento de ese año tras las vacaciones. Eso le costó una sanción del club, que consistió en quedar apartado del equipo durante una semana y verse privado de dos partidos.
Un año después, el entrenador de entonces, Laurent Blanc, había alegado "un problema de comportamiento" del uruguayo para apartarlo del grupo durante buena parte de los meses de enero y febrero.
En cuanto a Pastore, "RMC" señaló que para el club de París el argentino quiere ponerle más presión porque se niega a dejarle que se vaya, que es lo que él quiere. El PSG había señalado estos dos últimos días que la ausencia de Cavani y Pastore en los primeros entrenamientos del año se debía a "razones personales".
EFE