Cecilia es profesora de educación física y hasta hace algunas semanas trabajaba de domingo a domingo, con jornadas de hasta 12 horas en tres empleos. Su cuerpo se detuvo y marcó un límite. El diagnóstico: burnout.
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SUSCRIBITESegún especialistas el cuerpo “da señales como fatiga, palpitaciones o náuseas” y que ignorarlas puede agravar la situación.
Cecilia es profesora de educación física y hasta hace algunas semanas trabajaba de domingo a domingo, con jornadas de hasta 12 horas en tres empleos. Su cuerpo se detuvo y marcó un límite. El diagnóstico: burnout.
“Normalicé el estrés, el agotamiento, el trabajar constantemente, sin descanso. Cuando explotó por lo físico, caí en la cuenta de que mentalmente ya hacía tiempo estaba sufriendo”, relató. El punto de quiebre llegó con un ataque de pánico en plena actividad: “Empecé a hiperventilar, me mareé y terminé en emergencia. Nunca me había pasado”.
El caso se enmarca en un problema que, según especialistas, tiene impacto creciente en la salud. La psicóloga Julia Alderette explicó que el burnout “es un estado de agotamiento físico, mental y emocional causado por estrés crónico, generalmente vinculado al trabajo”, y advirtió que puede ser limitante al punto de impedir el funcionamiento cotidiano.
Cecilia atravesó episodios previos sin identificar la causa. “Dormía cinco horas y en uno de mis trabajos tuve un síncope por agotamiento. Los estudios daban normales, era estrés”, señaló. Aun así, continuó con la rutina por motivos económicos: “Pensando en vivir el día a día, seguía”.
Alderette indicó que el cuerpo “da señales como fatiga, palpitaciones o náuseas” y que ignorarlas puede agravar la situación. “Muchas veces la persona intenta sostenerse a riesgo de su salud porque no encuentra otra salida”, afirmó. En ese proceso, agregó, pueden aparecer ansiedad, aislamiento y dificultades para el descanso.
En la actualidad, Cecilia redujo su carga laboral, aunque reconoce que el cambio implica un proceso. “Empecé a tener días libres y no sé qué hacer, siento que tengo que ser productiva”, contó.
Para la especialista, identificar las causas y establecer límites es clave: pedir ayuda, priorizar el descanso y sostener hábitos saludables. “No somos máquinas, no tenemos que rendir todo el tiempo”, sostuvo.
Cecilia resume su experiencia como un aprendizaje: “No postergarse, escuchar la salud mental y no llegar a que el cuerpo se enferme para reaccionar”.
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