3 de julio de 2026 - 19:03 Tres funcionarios policiales fueron baleados en distintos episodios ocurridos entre la noche del jueves y este viernes en Montevideo. Dos de ellos permanecen internados en centros de terapia intensiva (CTI), mientras que una funcionaria fue intervenida quirúrgicamente y continúa bajo seguimiento médico.
El hecho más reciente ocurrió este viernes en un residencial ubicado en la zona de Millán y Juan Rodríguez Correa, en el barrio Atahualpa. Según supo Teledía, un hombre y una mujer policías, ambos pertenecientes a la Unidad de Respuesta Policial Móvil (URPM), pasaban por el lugar cuando advirtieron que se estaba cometiendo una rapiña. Tras dar la voz de alto, fueron atacados a disparos por cuatro delincuentes.
La funcionaria, de 23 años, recibió un disparo que le provocó una fractura de fémur y además presenta un hematoma a nivel pulmonar. Durante la asistencia médica le extrajeron un proyectil que había quedado alojado en el chaleco antibalas. Fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital Policial y será reevaluada por un traumatólogo. Tiene cinco años de servicio en la Policía y es madre de hijos pequeños.
El otro efectivo herido en ese procedimiento tiene 48 años y también integra la URPM. Recibió un disparo en el tórax, fue sometido a una intervención quirúrgica en la que le extrajeron el proyectil y permanece internado en CTI tras sufrir una afectación severa en uno de sus pulmones.
El tercer policía resultó herido en un ataque ocurrido en la noche del jueves en la zona de Heinen y Hudson, en el barrio Peñarol. Según supo Telenoche, el funcionario fue atacado y, cuando llegaron móviles de distintas reparticiones para intervenir, también fueron recibidos a disparos, presuntamente por uno o más tiradores atrincherados en una vivienda de la zona.
El efectivo, de 34 años e integrante del área de Investigaciones, sufrió una herida de bala en el abdomen con orificio de entrada y salida. Fue trasladado inicialmente al sanatorio del Círculo Católico, donde ingresó a block quirúrgico, y posteriormente quedó internado en el CTI del Hospital Español, en coma inducido, tras una cirugía de urgencia. Tiene casi 11 años de servicio en la Policía y es padre de hijos pequeños.