30 de julio de 2021 - 00:00 El Palacio Salvo se comenzó a construir en el año 1923 y la obra culminó en 1928. Varios años más tarde, en 1996, fue declarado Monumento Histórico Nacional, una distinción que no solo llena de orgullo a quienes viven en él, sino a todos los montevideanos.
Los hermanos Ángel, José y Lorenzo Salvo, destacados industriales textiles de la época, fueron quienes soñaron y llevaron adelante la construcción de un gran edificio para la ciudad, en busca de diversificar sus más prósperos negocios.
El arquitecto italiano Mario Palanti tomó las riendas de la construcción y se basó en el Palacio Barolo de Buenos Aires, hoy hermano del Salvo.
Con casi 100 metros de altura fue, hasta 1935, el edificio más alto de Sudamérica y se transformó en un punto emblemático de la capital uruguaya.
Vea el informe completo de Juan Pablo da Costa.