En una ciudad de más de 20 millones de habitantes, rodeada de rascacielos, y un ritmo que parece no detenerse nunca, hay un lugar donde el protagonista es el faro de Cabo Polonio. No está en Rocha. Está en China.
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SUSCRIBITETras visitar Uruguay, el empresario chino Zhang Qi quedó cautivado por el balneario rochense y transformó esa experiencia en una marca con varios locales.
En una ciudad de más de 20 millones de habitantes, rodeada de rascacielos, y un ritmo que parece no detenerse nunca, hay un lugar donde el protagonista es el faro de Cabo Polonio. No está en Rocha. Está en China.
A pocos minutos del centro de Beijing, entre callejones tradicionales y modernos centros de diseño, aparece Cabo Polonio Sur, una cafetería que parece transportar a los turistas y clientes directamente al balneario de nuestro país.
Las paredes están cubiertas por fotografías en blanco y negro del balneario: pescadores trabajando frente al mar, casas de madera entre las dunas, las garitas de las playas y el ómnibus que lleva a los visitantes desde la entrada del parque nacional. Pero hay una imagen que domina el espacio por encima de todas: el faro de Cabo Polonio.
Construido en 1881 y convertido en uno de los símbolos más reconocibles de nuestra costa, aparece en cuadros, fotos y elementos decorativos que recuerdan constantemente el origen de la inspiración detrás del proyecto.
El responsable de esta historia es Zhang Qi, un empresario chino que visitó Uruguay y quedó cautivado por el pequeño balneario ubicado en el departamento de Rocha.
Su paisaje, los cielos estrellados y su atmósfera bohemia convirtieron a Cabo Polonio en uno de los destinos más singulares de América del Sur. Y la experiencia de estar ahí marcó a Qi.
Ya en China, en 2023, recreó parte de lo que vivió bajo la marca Cabo, que se transformó en un fenómeno gastronómico y cultural en Beijing.
Hoy, el proyecto cuenta con varios locales. Entre ellos se encuentra Cabo Coffee, en el distrito de Chaoyang, Cabo Polonio, ubicado junto al Templo de la Dagoba Blanca, y Cabo Polonio Sur, la propuesta más reciente instalada en un tradicional hutong, los característicos barrios históricos de Beijing.
En cada uno de estos locales, hay ejemplares abiertos de libros dedicados al artista Joaquín Torres García, referente del arte moderno latinoamericano y creador del Universalismo Constructivo. También se encuentran publicaciones del escultor Pablo Atchugarry.
Hay botellas de agua personalizadas con la frase "Cabo Polonio, nuestro norte es el sur", remeras inspiradas en el balneario, sombreros y pequeños guiños a la historia de los gauchos uruguayos. Y la propuesta también se refleja en la carta.
Hay opciones de panes artesanales, café de especialidad y bebidas que incorporan mate y grapamiel como guineos uruguayos.
El resultado es una mezcla poco habitual. Para muchos chinos, es una oportunidad para conocer un país lejano del que quizás no saben. Para los uruguayos que llegan hasta ahí, la sorpresa es otra: descubrir que, a casi 19.000 kilómetros de distancia, hay un rincón donde el faro del Cabo sigue marcando el camino.
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