22 de junio de 2020 - 00:00 El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, anunció este lunes la suspensión de las clases presenciales en todas las áreas de la educación en la ciudad de Treinta y Tres, además de la implementación de nuevos puestos de control sanitario e hisopados entre los trabajadores de la salud luego de registrarse un nuevo foco de Covid-19 en el departamento.
Actualmente hay 18 personas cursando la enfermedad en el departamento y más de 200 personas en cuarentena, muchos de ellos vinculados al área de la salud.
A raíz de esta situación, este lunes el mandatario se dirigió al departamento para evaluar las medidas a tomar.
En conferencia de prensa, Lacalle Pou anunció la presencialidad educativa para la ciudad de Treinta y Tres hasta el viernes tres de julio. "Quisimos poner esa fecha por temas de salud, para ese momento vamos a saber si ha evolucionado o no, si se han contagiado más personas o no en la ciudad de Treinta y Tres", explicó.
Por otro lado, junto con el ministro de Defensa, Javier García, y las autoridades militares a cargo de la región se establecerán cinco puntos de control sanitario en los accesos a la ciudad. "Es un control preventivo, sanitario, en el cual se va a tomar la temperatura, esto se hizo en la ciudad de Rivera y resultó ser una buena práctica y por eso lo queremos repetir aquí", agregó el mandatario.
Además, entre este lunes y martes se procederá a realizar los hisopados correspondientes al total de las personas que están cumpliendo la cuarentena y también se realizarán unos mil tests a las personas vinculadas a la salud, ya sean médicos o pacientes, ya que el brote de coronavirus ha afectado a varios trabajadores de esta área.
"También vamos a extenderlo a gente del transporte público y elegiremos algunas zonas de confluencia mayoritaria de personas para hacer los tests aleatorios", indicó Lacalle Pou.
"Todas estas medidas no sirven de nada si en la ciudad de Treinta y Tres la gente no anda con el tapabocas, si no mantiene un distanciamiento físico sostenido", aseveró el presidente.
Lacalle Pou, además, se refirió a la población en su totalidad y denunció que "nos relajamos un poco". "Lo vemos en las redes, en todos lados (...) yo no quiero alarmar por demás, pero con lo que está pasando el día de hoy retrocedimos algunos casilleros y lo que todos pensamos que el Uruguay iba a esa nueva normalidad, que no era solo un tema sanitario, sino educativo, laboral,familiar, hoy nos obliga a poner pausa, a ir para atrás todo lo necesario, lo hacemos con pesar, pero es nuestro deber", sentenció.
"Están saliendo a los boliches, están habiendo fiestas, yo entiendo la necesidad de juntarse, de celebrar, pero no estamos todavía a tiempo, ya lo vamos a volver a hacer, pero es muy importante que estos días se apriete el control sobre cada uno de nosotros (...) porque si no vamos a tener una recaída", agregó.
En ese sentido, el presidente recordó el caso de Nueva Zelanda, que había celebrado que ya no quedaban casos de la enfermedad hasta que volvió a surgir un brote.
"Treinta y Tres va a demostrar que con las medidas desde el gobierno, con la libertad responsable de los habitantes vamos a frenar el contagio y podremos volver a pensar en otras aperturas", dijo Lacalle Pou.
Emergencia sanitaria. Lacalle Pou recordó que el pasado 13 de marzo se decretó la emergencia sanitaria y que preveían que "en un mes y medio o dos Uruguay podía levantar la emergencia sanitaria".
Sin embargo, "esa idea, al día de hoy queda naturalmente relegada por un tiempo, esperamos poder retomarla, pero depende de la conducta de los uruguayos", concluyó.
Impacto económico. Con respecto al impacto económico que este nuevo brote pueda tener sobre la sociedad olimareña , el presidente explicó que "si hay que reforzar la partida de alimentación, se hará porque lo que no podemos aceptar, además de tener la pandemia, es que un uruguayo se vaya a vivir con la panza vacía".