30 de julio de 2024 - 08:31 Las elecciones presidenciales en Venezuela se desarrollaron en un clima de alta tensión e incertidumbre que no ha cesado: el presidente Nicolás Maduro fue proclamado a menos de 24 horas, la oposición sostiene fraude, protestas y frustración en las calles y un Gobierno chavista que rompió relaciones con países de la región ante los cuestionamientos al proceso electoral.
Abalada en menos de 24 horas por el Consejo Nacional Electoral y con el 80% de los votos escrutados, la reelección de Maduro desató una ola de protestas y violencia: hubo al menos siete muertos, más de cuarenta heridos, cientos de detenidos y varias estatuas de Hugo Chávez derribadas o "decapitadas".
Un tenso domingo
Durante los meses previos a las elecciones, la oposición enfrentó una serie de inhabilitaciones que afectaron a sus principales líderes, incluyendo a María Corina Machado, quien había sido considerada una fuerte candidata.
Asimismo, y a pesar de la firma del Acuerdo de Barbados en 2023, que prometía garantías electorales, numerosas violaciones a este acuerdo fueron denunciadas, lo que intensificó las críticas hacia el régimen de Nicolás Maduro.
A las 6:00 AM hora local, los centros de votación abrieron sus puertas el domingo. Los votantes se alinearon en largas filas, reflejando un interés significativo en los comicios, que se consideraban decisivos para el futuro del país.
A medida que avanzaba la jornada, la oposición comenzó a denunciar irregularidades en el proceso electoral. Se reportaron casos de violencia y amenazas a los votantes, lo que generó un clima de miedo y desconfianza en el sistema electoral.
Resultados cuestionados
Al cierre de los centros de votación la espera se volvió tortuosa para los ciudadanos qué esperaron durante horas agónicas saber el saldo final. Finalmente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció resultados preliminares que otorgaban la victoria a Nicolás Maduro con un 51,9% de los votos frente al 44,2% de Edmundo González. Esta proclamación fue rechazada por la oposición, que exigió una revisión y denunció el proceso como fraudulento.
Tras la proclamación de Maduro como ganador, estallaron protestas en varias ciudades del país. Los manifestantes exigían transparencia y un recuento de los votos.
Asimismo, las transmisiones en vivo desde las principales ciudades venezolanas mostraban hordas de motociclistas identificados como chistes, protagonizando disturbios y arremetiendo contra opositores. Hubo heridos de bala, al menos siete personas murieron y varias fueron detenidas a causa de la represión policial. Los agentes lanzaron gases lacrimógenos y perdigones a los manifestantes.
Ruptura de relaciones diplomáticas, otro límite cruzado
Ante la magnitud de los eventos y frente las dudas pronunciadas fuera de fronteras venezolanas en las que líderes políticos del mundo entero hacían un llamamiento al esclarecimiento de los resultados y el proceso de escrutinio, Maduro les cerró la puerta.
El presidente anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con países de la región como Argentina, Chile, Panamá, Uruguay, Perú, República Dominicana y Costa Rica. Todos habían pedido transparencia en los resultados de los comicios del domingo.
A pesar de las críticas, algunos países, como China y el Partido Comunista de España, reconocieron la victoria de Maduro, destacando la supuesta legitimidad del proceso electoral y la necesidad de respetar los resultados.
Con información de AFP.