11 de marzo de 2026 - 08:29 La guerra en Medio Oriente, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, continúa escalando con enfrentamientos en varios países de la región, nuevos bombardeos, misiles y tensiones en rutas clave del comercio mundial. En las últimas horas también subieron con fuerza los precios del petróleo y varios gobiernos alertaron por el riesgo de una expansión del conflicto.
El conflicto continúa evolucionando y preocupa a la comunidad internacional por el riesgo de que involucre a más países de de la zona y afecte el comercio energético mundial.
Un peligro regional
Al menos cuatro navíos fueron atacados en la zona del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. La agencia marítima británica reportó que ya se registraron 14 incidentes contra barcos desde el inicio de la guerra.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pidió terminar la guerra “antes de que arrase con toda la región” y advirtió que la prolongación de los combates provocará más muertes y un mayor impacto en la economía mundial.
El gobierno de Líbano informó que al menos 570 personas murieron en bombardeos israelíes desde el inicio de la guerra, entre ellas 86 niños. Israel también lanzó nuevos ataques contra la capital, Beirut, y contra barrios del sur controlados por el movimiento proiraní Hezbolá.
Irán afirmó haber ejecutado su ofensiva “más violenta” desde el inicio de la guerra, dirigida contra objetivos estadounidenses e israelíes. El ejército israelí informó que detectó una nueva oleada de misiles disparados desde territorio iraní hacia Israel, mientras que sirenas antiaéreas sonaron en Jerusalén y se reportaron heridos cerca de Tel Aviv.
Arabia Saudita informó que interceptó siete misiles balísticos y varios drones dirigidos contra objetivos estratégicos, incluida una base aérea que alberga militares estadounidenses y un gran yacimiento petrolero cerca de la frontera con Emiratos Árabes Unidos.
También se registraron explosiones en Doha, capital de Catar, donde el gobierno advirtió sobre un alto nivel de amenaza a la seguridad. En tanto, drones cayeron cerca del aeropuerto de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, dejando cuatro heridos aunque sin afectar el tráfico aéreo.
Finalmente el ejército estadounidense informó que destruyó 16 embarcaciones iraníes utilizadas para colocar minas cerca del estrecho de Ormuz, en medio de las tensiones por la seguridad del tráfico marítimo en esa zona estratégica.
Nuevo líder de Irán, repercusiones y suba del petróleo
El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, se encuentra “sano y salvo” aunque con heridas, según autoridades iraníes. Jamenei asumió tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, fallecido en el ataque inicial del 28 de febrero.
Las autoridades iraníes advirtieron que cualquier manifestación contra el gobierno será tratada como un acto “enemigo”. En paralelo, al menos siete futbolistas de la selección femenina iraní obtuvieron asilo en Australia después de negarse a cantar el himno nacional durante un partido en Sídney.
Esto tuvo también un impacto de aceleración en la economía mundial. El conflicto volvió a impactar en los mercados energéticos con suba en el precio del petróleo. El barril de West Texas Intermediate subió casi 6% y alcanzó los 88,38 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte aumentó más de 5%, hasta los 92,23 dólares.
Ante la volatilidad del mercado energético, los ministros de Energía del G7 afirmaron que están dispuestos a tomar “todas las medidas necesarias” para estabilizar los precios, incluida la posible liberación de reservas estratégicas de crudo.
Con información de AFP.