4 de febrero de 2026 - 09:04 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este martes a “pasar página” del escándalo de Jeffrey Epstein, pese a las repercusiones que siguen generando los documentos recientemente publicados sobre el financista, que derivaron en nuevas investigaciones y pedidos de explicaciones a figuras políticas y públicas de ambos lados del Atlántico.
En declaraciones realizadas en la Casa Blanca, Trump sostuvo que los archivos no lo comprometen y reiteró que fue víctima de una conspiración. “No salió nada sobre mí, salvo que fue una conspiración en mi contra. Pero creo que ya es hora de que el país quizá se ocupe de otra cosa”, afirmó, al ser consultado por el caso.
El mandatario también se refirió a la citación del expresidente Bill Clinton y de su esposa Hillary Clinton ante el Congreso estadounidense, prevista para fines de febrero, y aseguró que se trata de “un problema demócrata”, al tiempo que calificó la situación como “una pena”.
Las consecuencias del escándalo se extendieron al Reino Unido, donde la policía informó que investiga al exembajador británico en Washington, Peter Mandelson, por presuntos “delitos de mala conducta en el ejercicio de un cargo público”. Mandelson renunció a la Cámara de los Lores tras ser acusado de haber facilitado información confidencial a Epstein.
En Estados Unidos, el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes confirmó que Bill Clinton declarará el 27 de febrero y Hillary Clinton el 26, en el marco de la investigación legislativa sobre los vínculos con el delincuente sexual. El comité señaló que busca esclarecer el alcance de esas relaciones y subrayó que “nadie está por encima de la ley”.
Menciones a otras personalidades
Entre ellas, el lingüista estadounidense Noam Chomsky, citado en correos electrónicos de 2019 en los que expresó solidaridad con Epstein por el trato mediático que recibía. Asimismo, volvieron a aparecer referencias al expríncipe británico Andrés, Andrew Mountbatten-Windsor, quien figura en nuevas imágenes y correos electrónicos divulgados; medios británicos informaron que abandonó recientemente su residencia en Windsor.
Paralelamente, presuntas víctimas denunciaron que algunos documentos fueron publicados sin la debida protección de identidad, lo que motivó pedidos judiciales para limitar el acceso a los expedientes. Un juez federal canceló una audiencia prevista, al señalar que las partes lograron resolver las cuestiones de privacidad.
Ni Trump ni los Clinton han sido acusados penalmente en relación con las actividades de Epstein, aunque el caso continúa generando efectos políticos, judiciales y diplomáticos.
Con información de AFP.