Charles es un mochilero francés que tiene 30 años y unas vacaciones frustradas por la pandemia lo hicieron reflexionar y, luego de un tiempo, comenzó a viajar por varios países de Europa, hasta que llegó un momento en donde todo cambió para el:
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SUSCRIBITECharles es un mochilero francés que tiene 30 años y unas vacaciones frustradas por la pandemia lo hicieron reflexionar y, luego de un tiempo, comenzó a viajar por varios países de Europa, hasta que llegó un momento en donde todo cambió para el:
“Me di cuenta que estaba viviendo momentos soprendentes y valiosos así que decidí dejar toda mi vida. Amigos, familia, apartamento, trabajo, y dí la mitad de las cosas a gente que necesitaba”
Es así que este francés aventurero se lanzó a un proyecto personal para conocer el mundo y a él mismo. Un viaje sin fecha de vuelta, sin dinero, pero que no depende del tiempo, ya que no hay limitantes desde su punto de vista.
Con su carpa y su mochila, y luego de recibir un regalo un boleto de avión por parte de autoridades de Islas Canarias, en España, hace una semana tocó suelo en nuestro país.
El ciudadano francés llegó sin conocer, sin saber a dónde ir y relata que comenzó a hacer lo que mejor le resulta desde que cambió su vida, caminar.
“Decidí caminar, caminé como 4 o 5 horas. Luego hice dedo unos minutos, el hombre que me recogió me dejó en la plaza de Santa Rosa, y luego apareció Diego”
En esta parte de la historia, Charles nos relata que un uruguayo se le acercó a consultarle si se encontraba perdido. El mochilero cuenta con asombro cómo en menos de un minuto de haberse conocido y charlar, el hombre le ofreció su casa.
Por su parte Diego, el ciudadano que conoció a Charles en la plaza mientras él buscaba una red de wifi. El uruguayo le invitó a acercarse a su casa en donde además conoció a su familia y amigos.
En Santa Rosa, ya muchos lo conocen como “el francés del pueblo” y así le gritan cuando lo ven pasar para saludarlo.
Charles pasa sus noches durmiendo en una carpa que se instala en un campo a 2 km del casco urbano de la ciudad. Allí recibe a vecinos con quienes conversó largamente y comparten productos caseros de la zona.
Además, durante su estadía lo llevarán a conocer distintos lugares del Uruguay.
“Ahora estamos en el medio de la nada y para mi es lo mejor. Que quede un poquito lejos de la ciudad, prefiero la sinfonía de los pájaros”
Uruguay es el vigesimoséptimo país que conoce y aquí proyectó un sueño muy significativo para el.
“Tengo un reto, más que un reto es un sueño, me gustaría conocer a Pepe Mujica que tiene una filosofía muy interesante”
Charles contó que en tres años por el mundo, estuvo 3 días seguidos sin comer y un día y medio sin ingerir líquido. Además llegó a estar una semana sin bañarse. Sin embargo, estas experiencias, sostiene, son parte del desafío que le posibilitó otras experiencias.
El francés ha estado en un helicóptero en Irlanda del Norte, un tanque de guerra en Gales, el último barco a vapor del mundo en el que se subió en Escocia, también anduvo en ferraris, porches, un avión sin motor y hasta en un trineo tirado por perros.
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