3 de julio de 2026 - 18:46 La selección egipcia se metió este viernes en los octavos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá tras imponerse en la tanda de penales a Australia (2-4), después de que el encuentro terminara 1-1 tras 120 minutos de juego, un triunfo que permite a los faraones meterse entre las 16 mejores selecciones de una Copa del Mundo por segunda vez en su historia.
Desde el punto de penal y poniendo fin a una racha de cuatro eliminaciones consecutivas desde los 11 metros, Egipto alcanzó por segunda vez en su historia la ronda de octavos de final de un Mundial. Un triunfo que también supone la primera victoria del gigante africano en una ronda eliminatoria en la Copa del Mundo.
Los fallos de Harry Souttar y Lucas Herrington permitieron a Hossan Abdelmaguid anotar el gol decisivo. Antes Mahmoud Saber, Rami Rabia y Mohamed Salah también habían convertido sus lanzamientos.
Antes, el partido acabó con empate (1-1) tras 120 minutos de juego, en los que Egipto se adelantó con un tanto Emam Ashour en el primer cuarto de hora, pero Australia igualaría con un gol en contra de Mohamed Hany en los primeros compases de la segunda mitad.
La primera ocasión del partido no tardaría en llegar ni cinco minutos, cuando el centrocampista australiano Volpato recibió en las inmediaciones del área, se giró y mandó un zurdazo que se estrelló en el arco defendido por Shobeir. Y es que la puesta en escena del combinado oceánico más convincente que la de los africanos, que apenas podían pisar terreno de juego rival, con Salah y Masmoush desaparecidos.
Así, Egipto tardaría casi un cuarto de hora en disponer de su primer remate. Sin embargo, la eficacia de los faraones sería impecable. Una falta ejecutada por Ashour desencadenaría una segunda jugada que acabó con un centro medido de Karim Hafez, que encontró en el segundo palo al propio Ashour, quien con un cabezazo batió a Beach para adelantar a Egipto en el marcador, anotando su segundo gol en el torneo.
El tanto haría que Australia tomara por completo la iniciativa del juego, con el combinado egipcio cómodo defendiendo en bloque bajo. Y es que los 'aussies', más allá de aglutinar jugadores en el último tercio de campo, solo eran capaces de poner a prueba a Shobeir con remates desde fuera del área, todos ellos solventados con seguridad por el meta del Al-Ahly, lo que permitiría a Egipto marcharse por delante al descanso.
Y la segunda mitad arrancaría con un cambio obligado, por lesión, en Australia, que dio entrada a Trewin en lugar de Bos en el carril zurdo. Un cambio que pareció despistar a los australianos, que vieron como Marmoush se plantaba en la primera jugada tras la reanudación en un mano a mano ante Beach, pero el atacante del City intentó ajustar demasiado su remate, que rozó el palo derecho del arco.
Pero esa primera ocasión sería un oasis para Egipto en unos primeros minutos de la segunda parte con una Australia mucho más propositiva, que a base de centros laterales buscaba la igualdad. Y así llegaría. En el minuto 55, una falta lateral puesta en juego por O'Neill acabaría en un autogol de Mohamed Hany. Merecido empate para el combinado oceánico que se había hecho con el control del duelo.
Con el empate el partido entró en una dinámica de lucha por cada balón y poca claridad, evocando el desenlace de la eliminatoria en el tiempo extra o la 'suerte' de los penales. De hecho, apenas habría acercamientos peligrosos a las áreas por parte de los dos equipos, más allá de una atajada de Beach en el descuento a un cabezazo de Rabia tras un magnífico centro de Salah.
La prórroga arrancó con Egipto siguiendo la dinámica del final del partido, y Salah sería el primero en probar suerte con un disparo que se marchó por encima del travesaño. Sin embargo, el esperanzador comienzo iría poco a poco desvaneciéndose, pesando más el cansancio físico que la calidad. Y así, el clasificado se decidiría en la tanda de penales, no sin que antes el técnico australiano Popovic introdujera en el campo al golero del Levante Mathew Ryan.
Y la tanda comenzó con fallo de Souttar para Australia, lo que permitió coger a Egipto con el gol de Saber. También convertirían sus lanzamientos Irvine y Mabil para los 'aussies' y Rabia y Salah para los faraones de manera consecutiva. Y en el cuarto lanzamiento, Herrington enviaría su penal al travesaño, dando la oportunidad a Abdelmaguid de meter a Egipto en los octavos de final de un Mundial por segunda vez en la historia. Y no fallaría el defensor.
Europa Press