26 de junio de 2026 - 18:35 El avance de la inteligencia artificial (IA) llegó a un punto en el que "no hay forma de discernir si algo es real o no". Esa fue la advertencia que realizó la directora de Agesic, Cristina Zubillaga, durante su comparecencia ante el Parlamento, en el marco del tratamiento de un proyecto que busca incorporar sanciones para la difusión de contenido sexual sin consentimiento generado con esta tecnología.
La iniciativa, que ya fue aprobada en la Cámara de Diputados, modifica la normativa vigente para incluir expresamente los contenidos elaborados mediante inteligencia artificial.
En ese contexto, las autoridades de Agesic, el organismo del gobierno especializado en tecnologías, comparecieron ante los legisladores para aportar su visión técnica sobre el proyecto.
"Cada vez va a ser más difícil poder discernir"
Durante su exposición, Zubillaga explicó que los avances tecnológicos hacen cada vez más difícil distinguir si una imagen, una voz o un video son reales o fueron creados mediante herramientas de inteligencia artificial.
"Hoy cada vez es más difícil determinar si una voz, una imagen o un video es real o está hecho con alguna herramienta digital. Estamos llegando a momentos —ya desde hace un par de años— en que nos clonan 15 segundos de voz y con esa clonación nos hacen decir cualquier cosa. Entonces, no hay forma de discernir si algo es real o no, y cada vez va a ser más difícil poder discernir eso", afirmó.
La jerarca aclaró que Agesic comparte el objetivo de la iniciativa y que sus observaciones no cuestionan el proyecto.
"Nuestros comentarios no van en contra. Quiero que quede claro que está bien lo que se está planteando. Nuestros comentarios son técnicos y refieren a las dificultades que pueden aparecer", sostuvo.
La advertencia fue realizada en el marco de la discusión parlamentaria sobre una norma vinculada a la divulgación de contenido sexual sin consentimiento, aunque Zubillaga señaló las dificultades que el avance de la inteligencia artificial plantea para distinguir contenidos reales de aquellos generados digitalmente.