13 de julio de 2026 - 18:47 La directora de Género del Ministerio del Interior informó que desde la implementación del programa de tobilleras electrónicas, en 2013, más de 45.000 personas ingresaron al sistema y se protegió la vida de más de 22.500 víctimas de violencia doméstica o de género.
En una entrevista con Comunicación Presidencial, la jerarca explicó que actualmente existen 2.534 casos activos de violencia doméstica o de género, que pueden involucrar a una víctima y un ofensor o a más de una víctima. Además, indicó que para este período el objetivo es mantener disponibles unas 2.950 soluciones de monitoreo electrónico.
La directora señaló que las tobilleras se utilizan en situaciones de alto riesgo y que el programa busca prevenir la revictimización, controlar el cumplimiento de las medidas de no acercamiento y proteger a las víctimas.
En ese sentido, explicó que el monitoreo comienza cuando la víctima acepta ingresar al programa y que el sistema combina distintas tecnologías para conocer en tiempo real la ubicación de las personas involucradas y la distancia entre ellas.
También indicó que la duración promedio de la medida es de 180 días, aunque puede extenderse por resolución judicial si el riesgo persiste. Agregó que, cuando se detecta una violación del perímetro o una alerta de riesgo, se activan acciones simultáneas para proteger a la víctima y procurar que el ofensor desista.
"Lo primero que se hace es proteger a la víctima. Cada vez que hay un incumplimiento del ofensor se comunica a la Justicia. El impacto esperado y cumplido es muy positivo", afirmó la directora, y sostuvo que desde 2013 "se ha protegido la vida de todas las que ingresaron al sistema de monitoreo".
Respecto a las denuncias, recordó que pueden ser realizadas por la propia víctima o por un tercero a través del 911, de forma presencial en cualquier comisaría del país, mediante los canales virtuales habilitados o llamando al 0800 5000.
Asimismo, destacó que las denuncias pueden efectuarse de forma anónima y remarcó que "para casos de violencia doméstica y de género la llamada es prioridad uno", lo que permite el envío del recurso policial más cercano.