A partir del primero de junio los estudiantes comenzaron progresivamente a retornar a las aulas en el marco de la emergencia sanitaria y actualmente las clases presenciales cuentan con un horario acotado que los expertos piden aumentar.
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SUSCRIBITEA partir del primero de junio los estudiantes comenzaron progresivamente a retornar a las aulas en el marco de la emergencia sanitaria y actualmente las clases presenciales cuentan con un horario acotado que los expertos piden aumentar.
La psiquiatra infantil Gabriela Garrido explicó a Telenoche que pidieron esta medida porque el aumento de las horas en la escuela es beneficioso para los niños. "Las medidas iniciales, si bien fueron bien acogidas por la emergencia de la situación, fueron tremendamente drásticas", indicó.
A causa de la emergencia sanitaria los expertos calcularon que "los niños que van habitualmente cuatro horas han perdido entre 800 y 900 horas de permanencia en su escuela, eso sin duda va a tener repercusiones en lo que tiene que ver con un cierto rezago escolar", advirtió.
Por otro lado, indicó que esta situación genera incrementos de ansiedad entre los niños, sumado al impacto de la crisis en las familias. "Hemos visto en estos tiempos importantes cambios en las rutinas de sueño, aumento de ansiedad, que se transmiten a través de miedos", indicó.
Este aumento de la ansiedad está vinculado al aumento del uso de las pantallas y traspasar el trabajo escolar a la casa, lo que representa una gran exigencia para las familias. "Esto generó en muchas familias conflictos del día a día con la resistencia de los niños para hacer las tareas, las dificultades de los papás para acompañar, todo esto hace que estemos muy preocupados porque no estamos pudiendo responder a un derecho fundamental del niño que tiene que ver con la continuidad educativa", indicó.
Sin embargo, Garrido indicó que esta situación también fue una oportunidad para aprender que los niños tienen menor riesgo de contagio y de padecer versiones más severas de la enfermedad.
"Nosotros al comienzo de la cuarentena decíamos 'bueno, no nos pongamos exigentes en cuanto al cumplimiento académico, hay que preservar el vínculo de las familias y de los niños con los centros educativos', pero hoy tenemos que avanzar en eso e ir reinstalando rutinas, ir aprovechando los espacios que se van abriendo en la educación", agregó.
No obstante, advirtió que la nueva apertura también tiene sus complejidades, ya que los horarios no son regulares y las clases no son todos los días, por lo que es complicado organizar la rutina de las familias. "Por eso también el interés de que esto se vaya incrementando", señaló.
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