7 de septiembre de 2026 - 16:15 El Colegio de Abogados del Uruguay se pronunció tras conocerse la denominada operación Carancho, que investiga una red integrada por abogados y policías dedicada a obtener información sobre accidentes de tránsito para captar clientes y gestionar indemnizaciones del Seguro Obligatorio de Automotores.
En un comunicado, la institución remarcó que la abogacía es una profesión de servicio hacia las personas y la Justicia y que quienes la ejercen deben actuar con probidad, lealtad e independencia, además de respetar los intereses de sus clientes y el ordenamiento jurídico.
El colegio recordó que el código de ética reprocha expresamente que abogados se dirijan a víctimas de accidentes o sus familiares cuando no están en condiciones de elegir libremente a un profesional.
Además, sostiene que este tipo de prácticas, cuando son reconocidas por sentencia firme, son incompatibles e inaceptables con el ejercicio de la abogacía.