25 de enero de 2026 - 19:36 Comerciantes y vecinos de la zona del Mercado del Puerto manifestaron su preocupación tras un robo ocurrido en las últimas horas a pocos metros del ingreso al puerto de Montevideo, donde un grupo de turistas fue abordado por delincuentes mientras esperaban ser recogidos por un vehículo.
El hecho ocurrió en la calle Pérez Castellano, entre Rambla y Piedras. Según se ve en las imágenes, los turistas aguardaban en la vía pública cuando dos delincuentes que se desplazaban en moto llegaron a la zona. Durante algunos minutos observaron a quién abordar y finalmente se acercaron a una mujer, a quien le robaron una cadenita. Tras el arrebato, los ladrones se dieron a la fuga en la moto.
Si bien se trató de un episodio puntual, comerciantes y vecinos aseguran que la situación genera inquietud, sobre todo por tratarse de un área de alto tránsito de turistas, especialmente de cruceristas. Señalan que existe temor a que este tipo de hechos desestimule a los visitantes a bajar del puerto o recorrer la zona.
A raíz de lo ocurrido, comerciantes y residentes se encuentran organizados a través de grupos de WhatsApp y ya mantuvieron contactos con autoridades del Ministerio del Interior y del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), tanto por los hechos de inseguridad como por la situación de personas en situación de calle.
Entre los principales reclamos figura el aumento del monitoreo en tiempo real de las cámaras de videovigilancia. Aseguran que si bien hay una gran cantidad de dispositivos instalados, su efectividad es limitada si no hay seguimiento permanente. También solicitan mayor presencia policial y patrullaje sostenido durante todo el día.
Un trabajador de la zona señaló que “no es un hecho común”, pero consideró necesario reforzar la vigilancia y el monitoreo para evitar que vuelva a ocurrir. “En la mañana cuando llego veo patrulleros, pero después a lo largo del día desaparecen. Habría que tener un poco más de presencia”, expresó.
Sobre la convivencia con personas en situación de calle, sostuvo que se trata de “un tema complejo”. “Tienen derechos, pero también obligaciones. No están acostumbrados a cumplir reglas sociales básicas como la higiene o el respeto. A veces te quieren cobrar 300 o 400 pesos por dejar el auto en la calle”, agregó.
Otra comerciante afirmó que el episodio es “un claro ejemplo de la necesidad del monitoreo permanente”, una herramienta que —según dijo— ya demostró ser efectiva en el pasado para lograr respuestas rápidas. “Es probable que, de haber existido una ruta de seguimiento, se hubiera podido encontrarlos”, señaló.
La comerciante indicó además que actualmente hay alrededor de 300 cámaras instaladas y que en las inmediaciones de su local hay entre tres y cuatro dispositivos del Ministerio del Interior. Sin embargo, explicó que tras perder la sala específica de monitoreo de la seccional, la zona depende ahora del monitoreo general. “Tenemos la esperanza de que se esté trabajando en eso. La promesa está”, concluyó.