20 de junio de 2026 - 18:28 Los monopatines eléctricos ganan cada vez más espacio en el tránsito de Montevideo y del interior del país. Lo que comenzó hace algunos años como una alternativa novedosa para la movilidad urbana se transformó en una opción de transporte habitual para miles de personas, impulsada por el ahorro de tiempo y dinero frente a otras formas de traslado.
Sin embargo, el crecimiento de estos vehículos también abrió una discusión sobre las condiciones de seguridad y la necesidad de una regulación específica que contemple su circulación en el tránsito.
Actualmente no existe un registro oficial de los llamados Vehículos de Movilidad Personal (VMP), por lo que las autoridades reconocen que no se sabe con precisión cuántos monopatines eléctricos circulan en Uruguay. La situación ha llevado a que la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) y las intendencias analicen posibles cambios normativos para establecer criterios comunes en todo el país.
El aumento de usuarios también quedó reflejado en la cantidad de siniestros de tránsito. Según datos presentados por Unasev en el informe especial de Telenoche, los lesionados en incidentes vinculados a monopatines eléctricos pasaron de 26 en 2020 a 191 en 2025.
Quienes utilizan estos vehículos destacan principalmente la rapidez de los desplazamientos y la posibilidad de evitar esperas y congestiones de tránsito. Algunos incluso aseguran que sustituyeron el transporte público o el uso cotidiano del auto por el monopatín eléctrico.
Convivencia en el tránsito
El crecimiento de la demanda también impulsó la aparición de comercios especializados en la venta, reparación y mantenimiento de estos equipos, que requieren controles periódicos para garantizar condiciones adecuadas de seguridad.
No obstante, la convivencia en el tránsito sigue siendo uno de los principales desafíos. Usuarios consultados para el informe señalaron que muchas veces se sienten vulnerables frente a automovilistas y otros vehículos, mientras que también reconocieron conductas imprudentes por parte de algunos conductores de monopatines.
Otro de los puntos que genera preocupación es la velocidad. Aunque muchos modelos llegan limitados de fábrica a velocidades de entre 25 y 30 kilómetros por hora, actualmente se comercializan equipos capaces de superar ampliamente esos registros.
En ese contexto, las autoridades discuten aspectos como el registro de los vehículos, los límites de velocidad, las edades mínimas para conducirlos, las zonas habilitadas para circular y las responsabilidades de los usuarios en caso de infracciones o siniestros.
Mientras avanza ese debate, incluso muchos usuarios consideran necesaria una regulación más clara y coinciden en que quienes circulan en monopatín deberían contar con conocimientos básicos sobre normas de tránsito para mejorar la seguridad de todos los actores que comparten la vía pública.
Mirá el informe especial completo de Telenoche: