La muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, abrió un nuevo capítulo en la ofensiva que Estados Unidos asegura estar llevando adelante contra las organizaciones criminales de América Latina. Guerrero murió durante una operación conjunta realizada en el sur de Venezuela.
Quién era "Niño Guerrero" y por qué su muerte importa en la ofensiva de Trump contra el crimen organizado
Estados Unidos y Venezuela informaron que el líder del Tren de Aragua murió durante una operación conjunta. Washington sostiene que el hecho representa una señal para toda la región.
Según el gobierno estadounidense, la acción contó con coordinación entre ambos países y forma parte de una estrategia regional promovida por el presidente Donald Trump para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Tras conocerse el operativo, el Pentágono afirmó que la muerte del jefe del Tren de Aragua "envía un mensaje claro a América Latina" y ratificó que continuará con las acciones de la denominada Coalición Anticártel de las Américas (A3C), una alianza de seguridad impulsada este año por Trump junto a gobiernos de la región.
El propio mandatario estadounidense aseguró que la operación fue ejecutada por el Comando Sur bajo sus órdenes y sostuvo que se realizó en coordinación con las autoridades venezolanas. Por su parte, el gobierno de Venezuela informó que el hombre fue "neutralizado" durante enfrentamientos con integrantes de estructuras delictivas en el estado Bolívar.
¿Quién era "Niño Guerrero"?
De acuerdo con la acusación presentada por fiscales federales de Nueva York, era el principal dirigente del Tren de Aragua y el responsable de la expansión de la organización desde una banda surgida en una cárcel venezolana hasta una estructura con presencia en varios países de Sudamérica. Estados Unidos lo vinculaba a delitos como narcotráfico, tráfico de armas y asociación ilícita, y había ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera su captura.
El Tren de Aragua se formó en 2014 en el estado venezolano de Aragua y, según informes de inteligencia citados por las autoridades estadounidenses, extendió sus operaciones a distintos países de la región, entre ellos Colombia, Chile y Perú. Washington lo considera una organización terrorista.
El centro de análisis Insight Crime sostiene que Guerrero consolidó el poder del grupo mientras estaba preso en la cárcel de Tocorón, un penal que durante años fue señalado por el control que ejercía la organización criminal sobre su funcionamiento interno.
La muerte de su máximo líder se produce además en un contexto de mayor presión de Estados Unidos sobre las redes delictivas transnacionales y de una inédita cooperación con las actuales autoridades venezolanas, un escenario que Washington presenta como parte de su nueva estrategia regional.
¡Suscríbete a nuestro Newsletter!
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.