15 de enero de 2026 - 21:06 La dirigente opositora venezolana María Corina Machado realizó este jueves un gesto político de alto impacto simbólico en Washington al entregar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la medalla del Premio Nobel de la Paz que recibió. El encuentro se produjo en la Casa Blanca y se desarrolló con bajo perfil, sin difusión oficial de imágenes por parte de la presidencia estadounidense.
Tras la reunión, Machado señaló que confía en el liderazgo de Trump en el actual escenario venezolano y destacó el rol de Estados Unidos en el proceso político abierto tras la captura y salida del poder de Nicolás Maduro. La Casa Blanca, por su parte, se limitó a indicar que el mandatario esperaba mantener una conversación productiva con la opositora, sin confirmar si aceptó formalmente la medalla.
Un movimiento que no transfiere el título
El gesto se dio en paralelo a una intensa agenda política de Machado en la capital estadounidense. Durante la jornada, mantuvo reuniones con legisladores en el Capitolio, en un intento por consolidar apoyos dentro del Congreso en favor de una transición política en Venezuela. Una actividad prevista con la prensa debió ser suspendida tras la concentración espontánea de simpatizantes venezolanos en las inmediaciones.
Desde el Nobel Peace Center recordaron que los laureados pueden disponer libremente de la medalla asociada al premio, aunque aclararon que su entrega no transfiere el título de Nobel de la Paz, que es personal e intransferible.
La visita de Machado ocurre en un contexto de redefinición del vínculo entre Estados Unidos y Venezuela. Tras ordenar la captura de Maduro, la administración Trump combinó un discurso duro —que mantiene la calificación del chavismo como estructura vinculada al narcotráfico— con señales de pragmatismo económico.
Charlas con el gobierno en Caracas
En ese marco, Trump mantuvo recientemente una conversación con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, centrada en temas energéticos, comerciales y de seguridad. Washington confirmó además la primera venta de crudo venezolano decomisado, cuyos fondos quedarán bajo control del Departamento del Tesoro, y anunció nuevas incautaciones de petroleros sancionados en el Caribe.
Machado salió de Venezuela en diciembre, tras permanecer casi un año en la clandestinidad, y desde entonces desarrolla una agenda internacional de contactos políticos y diplomáticos. Su paso por Washington busca reforzar su posicionamiento como referente de la oposición en un escenario regional marcado por la reconfiguración del poder en Caracas y el papel decisivo de Estados Unidos en ese proceso.
Con información de AFP.