31 de octubre de 2024 - 17:54 Los representantes de Estados Unidos y Corea del Sur sostuvieron el jueves reuniones de alto nivel en Washington, tras el reciente lanzamiento de un misil balístico norcoreano de largo alcance. La prueba se realizó en medio de acusaciones de que Pyongyang ha estado enviando soldados y armamento a Rusia, lo cual ha suscitado gran preocupación en la comunidad internacional.
Los secretarios de Estado y Defensa de Estados Unidos, Antony Blinken y Lloyd Austin, se reunieron con sus pares surcoreanos, Cho Tae-yul y Kim Yong-Hyun, para analizar la escalada militar de Corea del Norte. En una rueda de prensa conjunta, Blinken reveló que aproximadamente 8.000 soldados norcoreanos se han desplazado a la región rusa de Kursk, en la frontera con Ucrania, listos para entrar en combate.
Además, se informó que Corea del Norte ha proporcionado a Rusia más de 1.000 misiles y millones de municiones.
Las autoridades surcoreanas también detectaron el lanzamiento de un misil balístico desde Pyongyang hacia el mar del Este, el cual recorrió cerca de 1.000 kilómetros en una trayectoria ascendente, alcanzando alturas sin precedentes. Este desarrollo, según analistas, representa un avance importante en la tecnología de misiles de combustible sólido, los cuales son más rápidos y difíciles de detectar.
La agencia oficial norcoreana KCNA publicó declaraciones del líder Kim Jong Un, quien calificó el lanzamiento como una "respuesta apropiada" a los rivales de su país y reafirmó que Corea del Norte seguirá reforzando sus capacidades nucleares. Estas pruebas han llevado a que Seúl eleve su nivel de alerta y comparta información con Estados Unidos y Japón, ambos aliados en la región.
A nivel internacional, tanto la Casa Blanca como el secretario General de la ONU condenaron el lanzamiento, señalando que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad. Por su parte, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, pidió a Pyongyang cumplir con sus compromisos y cesar sus desarrollos de armas de destrucción masiva.
China, tradicional aliado de Corea del Norte, expresó su preocupación por los recientes eventos y urgió a una solución política. Entretanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticó la falta de respuesta de sus aliados y el "silencio" de China ante la colaboración militar entre Corea del Norte y Rusia.
Japón también reportó que el misil superó el tiempo de vuelo y la altitud de cualquier otro lanzado por Corea del Norte, alcanzando unos 7.000 kilómetros de altura y permaneciendo en el aire por 86 minutos. Esto, según expertos, podría ser una maniobra para desviar la atención de las acusaciones internacionales respecto a su apoyo a Rusia en el conflicto ucraniano.
Esta situación plantea nuevos desafíos para las relaciones internacionales, mientras Estados Unidos y Corea del Sur fortalecen su cooperación frente a la amenaza creciente de Corea del Norte.