7 de febrero de 2026 - 16:21 España y Portugal afrontan este sábado una nueva tormenta, bautizada como " Marta", que afecta a zonas ya castigadas por las severas inundaciones de los últimos días. El fenómeno ha obligado a evacuaciones preventivas y provocó la muerte de un bombero portugués, la primera víctima mortal atribuida a esta borrasca.
Las agencias meteorológicas de ambos países advirtieron sobre la llegada de la tormenta a la península ibérica, poco después del paso de la borrasca Leonardo. En España, más de la mitad de Andalucía permanece en alerta naranja por intensas precipitaciones y fuertes rachas de viento, según la agencia Aemet.
Complejo y desafiante
El presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, afirmó que la situación es “compleja” y calificó el fenómeno como “nunca antes visto” en la región. Señaló además que el impacto económico será millonario, con daños severos en la agricultura, la ganadería, la pesca, el turismo y las infraestructuras, cuya recuperación superaría los 500 millones de euros.
Las autoridades españolas informaron que, en los últimos días, dos personas murieron a causa de las tormentas: una mujer arrastrada por un río en Andalucía y una persona que falleció en un accidente de carretera en Castilla-La Mancha provocado por el granizo. En Andalucía, unas 11.000 personas fueron evacuadas de forma preventiva, con carreteras cortadas y perturbaciones ferroviarias.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se reunió este sábado en Madrid tras haber visitado la región el día anterior y pidió prudencia ante “días complejos” por una meteorología “muy adversa y peligrosa”. En Córdoba, el histórico Puente Romano sobre el río Guadalquivir fue cerrado al tránsito peatonal por la crecida del caudal.
En Portugal, la situación también es crítica. La Autoridad Nacional de Protección Civil informó que un bombero de 46 años murió este sábado durante una operación de patrullaje y vigilancia en las cercanías de un río en Campo Maior, en el distrito de Portalegre, tras ser arrastrado por el agua. El litoral portugués se encuentra en alerta naranja por olas que podrían alcanzar los 13 metros.
El primer ministro portugués, Luis Montenegro, calificó los episodios como “excepcionalmente violentos” y señaló que, en apenas tres días, las presas del país liberaron un volumen de agua equivalente al consumo anual nacional. Ocho distritos del centro y sur de Portugal continúan bajo alerta, con más de 1.100 personas evacuadas.
Con información de AFP.