Ecuador atraviesa momentos de extrema tensión, con un creciente número de homicidios y una sequía severa que ha provocado cortes de agua y energía en varias regiones del país.
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SUSCRIBITEEn respuesta a la ola de violencia generada por bandas criminales, el presidente Daniel Noboa declaró un estado de excepción en varias provincias.
Ecuador atraviesa momentos de extrema tensión, con un creciente número de homicidios y una sequía severa que ha provocado cortes de agua y energía en varias regiones del país.
En respuesta a la ola de violencia generada por bandas criminales, el presidente Daniel Noboa declaró un estado de excepción en varias provincias, restringiendo derechos fundamentales en un intento por controlar la situación.
El último episodio de violencia ocurrió este martes en la ciudad de Durán, cercana a Guayaquil, donde cinco personas fueron brutalmente asesinadas. La policía informó que los atacantes, movilizados en dos vehículos, abrieron fuego contra sus víctimas. Aunque uno de los hombres heridos fue trasladado a un hospital, no sobrevivió a sus graves lesiones.
"Presentaban impactos de bala", afirmó un portavoz de la policía, mientras que en la escena del crimen aún quedaban evidencias de la masacre, como una gorra y unos zapatos ensangrentados.
Una testigo, que prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias, relató a la AFP que los atacantes vestían ropa similar a la del Ejército, lo que genera suspicacias sobre el uso de uniformes para camuflarse y cometer crímenes en medio de la creciente inseguridad. Durán se encuentra en Guayas, una de las seis provincias bajo estado de excepción debido al aumento de la violencia.
Las otras provincias afectadas incluyen Los Ríos, Manabí, Santa Elena, El Oro y Orellana, además de la capital Quito y la localidad minera de Camilo Ponce Enríquez.
El gobierno de Ecuador sostiene que la mayoría de las muertes violentas están relacionadas con ajustes de cuentas entre bandas rivales que luchan por el control territorial para la venta de drogas.
Aunque el Ejecutivo asegura haber reducido el número de homicidios en lo que va de 2024, con 4.959 asesinatos reportados entre enero y octubre, la tasa de homicidios ha aumentado drásticamente en los últimos años. En 2018, Ecuador registraba 6 homicidios por cada 100.000 habitantes; para 2023, esa cifra se disparó a 47 por cada 100.000.
El presidente Noboa ha implementado toques de queda en zonas clave de Guayas, Los Ríos, Orellana y Ponce Enríquez, que restringen la circulación de personas entre las 22:00 y las 05:00. Estas medidas buscan contener la violencia y desarticular a las bandas criminales que operan en estas regiones, aunque los habitantes siguen viviendo en un estado de constante miedo y desconfianza.
A la crisis de inseguridad se suma una severa sequía que está afectando gravemente a Ecuador, generando cortes en el suministro de agua y energía eléctrica en varias localidades. La falta de lluvias ha provocado una escasez de agua en embalses y ríos, lo que a su vez ha disminuido la capacidad de las plantas hidroeléctricas, principales fuentes de energía en el país.
La combinación de violencia y problemas ambientales ha colocado a Ecuador en una situación crítica, donde la población enfrenta desafíos diarios para satisfacer sus necesidades básicas mientras intenta mantenerse a salvo en medio de una creciente inseguridad. Las autoridades, por su parte, continúan implementando medidas de emergencia para mitigar los efectos de esta crisis multifacética.
AFP
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