29 de septiembre de 2017 - 00:00 Los cubanos recibieron con decepción y perplejidad la decisión de Estados Unidos de retirar más de la mitad de su personal diplomático en La Habana y congelar la emisión de visados, medida que el gobierno de la isla tildó de "precipitada" y nociva para la relación bilateral.
La reacción no se ha hecho esperar desde el gobierno cubano, que ha considerado "precipitada" la decisión del Departamento de Estado, al tiempo que pidió la "cooperación activa" de EE.UU. en la investigación para esclarecer esos incidentes.
En una declaración ante los medios, la directora para EE.UU. de la Cancillería cubana, Josefina Vidal aseveró que esa decisión va a perjudicar la relación, "en particular la cooperación sobre temas de interés mutuo y los intercambios de diversa naturaleza que tienen lugar".
"El gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna con los hechos que se alegan y cumple seria y rigurosamente sus obligaciones con la Convención de Viena sobre protección de diplomáticos", aseveró sobre esos ataques, que han afectado a la salud de al menos 21 diplomáticos estadounidenses que cumplían misión en la isla y a familiares de ellos.
Estados Unidos no responsabiliza directamente al gobierno cubano de esos incidentes, al menos por el momento, y no descarta que sea un "tercer país" el responsable.
No obstante, como medida de precaución, el Departamento de Estado ha decidido retirar con efecto inmediato al 60 % de su personal en la sede diplomática de La Habana, dejando a un mínimo de funcionarios consulares para "servicios de emergencia".
Como consecuencia de la falta de personal, se suspende indefinidamente la entrega de visas a cubanos desde esa legación.
Desde la oposición, el disidente Manuel Cuesta Morúa afirmó que la noticia no sólo afecta la "relación entre los gobiernos de Cuba y EE.UU., sino la relación de Estados Unidos con el pueblo cubano", ya que también se ha desaconsejado a los estadounidenses viajar a la isla por cuestiones de seguridad.
"Pienso que se debe abrir un poco más una investigación, no precipitar acciones que puedan dañar a mediano plazo las relaciones entre los dos países", aseveró el disidente.
EFE