24 de octubre de 2026 - 17:19 Unos 410.000 manifestantes, según el Gobierno, —el doble según los convocantes— salieron a protestar este sábado en toda Francia en el marco de las protestas sociales y contra el Gobierno en el segundo fin de semana consecutivo de movilizaciones multitudinarias y de nuevo con disturbios después de las manifestaciones, como hace siete días.
El Ministerio del Interior especificó la cifra total de manifestantes en Francia, de los cuales 110.000 corresponderían a París, mientras que el principal sindicato francés, la Confederación General del Trabajo (CGT) estima en "casi 800.000" el número de personas que secundaron las convocatorias, incluidas 250.000 en París.
Estas cifras suponen un leve descenso con respecto a los 550.000 movilizados de los que informó el pasado fin de semana el Ministerio del Interior, mientras que los sindicatos mantienen la asistencia en unos 800.000 en los actos convocados en protesta por la carestía de la vida.
"El gobierno y los empresarios deben responder a las demandas sociales", planteó la CGT en un comunicado publicado tras las manifestaciones. "Ahora es el turno de la huelga. No dejemos a los empresarios tranquilos. Son los responsables del alto costo de la vida y de la austeridad", añadió en referencia a la huelga general prevista para el 5 de noviembre.
La mayoría de los participantes en París eran estudiantes de secundaria y universitarios que vestían chalecos amarillos, así como miembros de sindicatos.
Durante la manifestación se corearon lemas como ACAB —all cops are bastards, todos los policías son unos bastardos—, en protesta por la violencia policial, o "Siamo tutti antifascisti" en italiano, "Todos somos antifascistas". Pero también hubo otras consignas en pancartas como "Un deseo violento de felicidad", "La tierra de la Ilustración está oscura" y citas de Victor Hugo —"Al desear demasiado el orden, se acaba creando el caos"— o a Alexis de Tocqueville —"La pasión por la igualdad es ardiente, insaciable, eterna"—.
Las autoridades ordenaron un cambio de recorrido para sacar la protesta del centro de París y llevar la manifestación a las afueras de la capital, una medida criticada. En concreto la marcha partió de la Puerta de Italia y terminó en la Puerta de Vincennes.
Un millar de detenciones
Las protestas se desarrollaron mayoritariamente de forma pacífica de nuevo, aunque hubo otra vez disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y policías después de finalizar las manifestaciones, con casi un millar de detenidos en todo el país, según señaló el ministro del Interior, Laurent Núñez.
"Llevamos casi 1.000 detenciones" a las 19.30 horas, explicó, aunque cree que "esta cifra aumentará". Igualmente destacó que "las manifestaciones han transcurrido sin incidentes", aunque se formaron algunos "grupos peligrosos", "como habíamos previsto". "Gracias a la intervención de las fuerzas del orden se evitó el saqueo", destacó.
En esta ocasión, señaló Núñez, "no ha habido ataques dirigidos contra edificios públicos", como el pasado sábado. "Estos ataques han sido prevenidos sistemáticamente", aseguró tras los ataques contra el ayuntamiento de Limoges, Marsella y la oficina de turismo de Lyon.
En París, la Prefectura confirmó 65 arrestos y 40 detenciones, incluidas las de 60 menores de edad. Núñez explicó que "una gran parte de las detenciones está relacionada con los controles y con el hallazgo de material destinado a ser utilizado como arma".
En lugares como la puerta de Vincennes, los manifestantes pacíficos que llegaron en gran número a la zona se vieron envueltos en enfrentamientos entre los agentes y grupos de alborotadores, lo que provocó movimientos de multitudes.
En esa zona la Policía está empleando cañones de agua y gases lacrimógenos y ha "asegurado" un concesionario de coches que fue atacado. Los asaltantes no lograron entrar en la tienda.
Manifestaciones y disturbios fuera de París
Ya fuera de París se registraron multitudinarias manifestaciones en ciudades como Lille, Niza, Marsella, Rennes, Montpellier o Lyon. En Lille han sido 15.000 los manifestantes, según las autoridades, mientras que en Marsella serían 17.000 —100.000 según la CGT—y en Lyon, 10.000, según la Prefectura del Ródano.
En Lyonm la Policía dispersó a primera hora de la tarde a unas mil personas que se habían concentrado en la plaza Jean-Macé del sur de la ciudad, fuera de la zona en la que estaban autorizadas las manifestaciones. Los agentes lanzaron gas lacrimógeno. Mientras, los manifestantes despelgaron una pancarta con el lema "Más dinero, menos violencia" y "Queremos maestros, no policías".
En Saint-Étienne unas 400 personas cortaron la autopista A72, concretamente en el cruce de La Terrasse, informó la prefectura del Loira en una publicación en redes sociales. El bloqueo afecta a ambos sentidos de la circulación, por lo que piden a los conductores "evitar estrictamente la zona".
En Grenoble unas 400 personas encapuchadas "atacan a las fuerzas del orden con morteros y proyectiles" durante la manifestación organizada por CGT y los 'chalecos amarillos', según denuncia la prefectura de Isère en redes sociales. Las fuerzas del orden están intentando "detener a los alborotadores y restablecer el orden".
Y en Burdeos, "grupos hostiles están atacando a las fuerzas del orden", según la Prefectura del departamento de Gironda. Están "lanzando proyectiles y levantando barricadas en la plaza de la Bolsa", según la Prefectura, que insta a la gente a evitar la zona.
Mientras, en Niza, la prefectura anunció 61 arrestos hasta las 19.00 horas. Además se produjo un ataque por parte de un grupo de extrema derecha contra manifestantes pacíficos.
Y en Marsella la Policía empleó gas lacrimógeno y los bomberos sofocaron un incendio provocado cerca de la manifestación. Fuentes policiales informaron del saqueo de dos joyerías del Distrito 5 y otros tres comercios también fueron atacados. Hasta el momento hay 18 detenidos. Asimismo hubo detenciones e incidentes en Caen, Toulon, Tours, Gard.
Desde el Ministerio del Interior informaron a primera hora de la mañana de la incautación de objetos potencialmente peligrosos, entre ellos morteros o bolas de petanca, durante los controles establecidos en los accesos y alrededores de las manifestaciones. Por su parte, las fuerzas de seguridad y las prefecturas mantienen labores de vigilancia, inspección e inteligencia para prevenir altercados y garantizar el cumplimiento de las prohibiciones.
Europa Press