25 de octubre de 2026 - 19:36 La votación del balotaje presidencial en Brasil volvió a cerrar después de la extensión excepcional del horario hasta las 19, dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin. En paralelo, el Tribunal Superior Electoral (TSE) reanudó el escrutinio, que había sido interrumpido poco después de las 17:00.
Es la última batalla electoral para Lula, que con casi 81 años espera remontar después de perder en primera vuelta ante el hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. Las últimas encuestas muestran un empate técnico, con una ligera ventaja para el senador.
La prolongación en el horario de votación fue decidida por un juez de la corte suprema brasileña luego de que Lula denunciara obstáculos en el transporte público para ir a votar en algunas ciudades del noreste donde tiene su base electoral como Salvador de Bahia.
La orden se dio a la misma hora en que los centros debían cerrar sus puertas, lo que provocó que algunos ya no volvieran a abrirlas.
El balotaje determinará si Brasil se mantiene como gran reducto de la izquierda en América Latina o si se suma al giro regional hacia la derecha impulsado por Donald Trump.
El presidente estadounidense no ha apoyado hasta ahora al hijo de su aliado y este domingo cuando le preguntaron por la elección brasileña se limitó a decir: "La estamos siguiendo".
Lula aspira a un cuarto mandato, el segundo consecutivo, y se ha presentado como un baluarte contra una injerencia de Estados Unidos y un protector de la democracia.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, promete endurecer la lucha contra la delincuencia, recortar el gasto público y aliviar el costo de vida. Se presentó como más moderado que su padre, que cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.