22 de agosto de 2017 - 00:00 Casi un año después del terremoto que asoló en agosto Amatrice y otras localidades del centro de Italia, el país volvió a revivir el miedo y la angustia con un nuevo sismo, esta vez en la isla de Ischia, donde dos personas murieron y 41 resultaron heridas.
La peor parte, sin embargo, se la llevó el municipio de Casamicciola, cuyo centro está destruido y donde numerosas casas han quedado reducidas a escombros.
Los equipos de rescate italianos trabajaron muy duro en las últimas horas y lograron rescatar a tres niños que habían sido atrapados en el derrumbe de su casa.
Los pequeños estuvieron 16 horas entre los escombros y cuando lograron sacar a Ciro, el último de los tres hermanos, los bomberos que trabajaban recibieron un conmovedor y largo aplauso. Los equipos de rescate habían extraído durante la noche al padre y sucesivamente a los otros dos hijos, entre ellos un bebe de 7 meses.
Ciro, de 11 años, en calzoncillos y cubierto por el polvo, fue colocado en una camilla y traslado en ambulancia a un hospital, según relatan varios medios italianos.
Entre los habitantes que sonreían por Ciro estaba Valeria, una joven de 18 años que cuando se produjo el sismo estaba junto a su hermana con la computadora. Ella sintió, según relató, como "todo se movía, la estantería se caía y se apagaba la luz"
Valeria se salvó, junto con su hermana y sus padres, pero su casa es una de las que quedó do destrozadas.
Respecto a los 41 heridos, 12 continúan ingresados, entre ellos los tres niños, debido a los pequeños traumas sufridos, según informó el director sanitario del hospital de Ischia, Antonio D'Amore.
El más grave es un hombre de 44 años que fue trasladado al hospital Cardarelli de Nápoles por los traumas provocados por el derrumbe de su casa.
La isla de Ischia es una de las más bellas de Italia y, aunque habitualmente cuenta con unos 70.000 habitantes, en periodos estivales se convierte en meta turística y llega incluso a acoger a 300.000 personas.