Una tormenta geomagnética severa o tormenta solar golpeó la Tierra el domingo y sus efectos permanecen, pero no tiene impacto sobre los humanos.
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SUSCRIBITEUna tormenta geomagnética severa o tormenta solar golpeó la Tierra el domingo y sus efectos permanecen, pero no tiene impacto sobre los humanos.
Una tormenta geomagnética severa o tormenta solar golpeó la Tierra el domingo y sus efectos permanecen, pero no tiene impacto sobre los humanos.
Puede generar interferencia o interrumpir las redes de telecomunicaciones, los sistemas de navegación y la comunicación satelital.
Además, puede provocar auroras boreales en partes del mundo donde no suelen aparecer. Por ejemplo, el domingo se vieron en Nueva Zelanda.
Según el portal spaceweather.com se trata de la tormenta electromagnética más grande desde septiembre de 2017. Este fenómeno se produce cuando hay una potente expulsión de plasma desde el sol.
Andrea Maciel, encargada de Docencia y Divulgación del Observatorio Astronómico Los Molinos, dijo a Telenoche que "es una interacción que se da entre el campo magnético terrestre, que es el que nos protege, y una erupción fuerte de viento solar, que son partículas cargadas y plasma que salen de la corona solar y que pueden llegar a alcanzar nuestro planeta".
Hay distintos efectos que producen este tipo de tormentas.
"Podría haber llegado a afectar las líneas de comunicación eléctricas, todo lo que son operaciones espaciales, satélites que están alrededor de la Tierra y justo estaban de frente cuando ocurrió esa inyección de masa coronal o incluso afectar a los sistemas de radio", explicó Maciel.
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