28 de agosto de 2025 - 21:20 Roblox es uno de los videojuegos más populares entre niños y adolescentes. Según datos de la encuesta Kids Online, liderada por Unicef en 2022, el 41% de los niños de 9 a 17 años en Uruguay juega a Roblox, con una prevalencia mayor entre los de 9 a 12 años, donde el porcentaje asciende a 65%.
A nivel mundial, la plataforma tiene 85 millones de usuarios activos por día. La división por franjas etarias también confirma la presencia mayoritaria de menores: el 20% corresponde a niños menores de 9 años, otro 20% a la franja de 9 a 12 años y un 16% a adolescentes de entre 13 y 16 años.
El juego combina entretenimiento con funciones de red social, ya que permite chatear o comunicarse por micrófono con otros jugadores, incluso sin conocer su identidad. En ese sentido, especialistas plantean riesgos vinculados a la interacción con personas desconocidas.
El creador de contenidos de videojuegos Ignacio Martínez explicó: “Roblox generó ese detalle que no se pasa tanto en Minecraft, que es la posibilidad de… es un juego como un millón de minijuegos distintos y son muy fáciles de crear. Ese es el arma de doble filo: en el momento que estás en un servidor ya tenés un chat y la posibilidad de interactuar por micrófono. Hay gente muy chica y a la misma vez hay gente muy grande”.
La plataforma cuenta con filtros para lenguaje y conductas inapropiadas, aunque no evita del todo los riesgos. Un caso que generó polémica fue el del youtuber Shleb, quien realizaba campañas para exponer a presuntos acosadores dentro del juego. Finalmente, Roblox bloqueó su cuenta.
Martínez señaló: “El argumento de Roblox es que él podía estar interfiriendo en investigaciones, pero en contraparte logró exponer a un número de personas que la propia plataforma no había detectado”.
El especialista recomendó que los adultos acompañen el uso de la aplicación: “Lo más importante es primero entender. Tomate un ratito, jugá a Roblox, podés encontrarte minijuegos que no sean los mejores para un niño. Creo que es importante meterse, involucrarse y empezar a poner límites”.