18 de diciembre de 2025 - 09:32 Las negociaciones por el acuerdo UE - Mercosur atraviesan una de sus instancias más críticas. Este jueves comenzó en Bruselas la cumbre del Consejo Europeo, donde los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países del bloque deben resolver si otorgan el mandato político para avanzar con la firma del tratado, tras más de 26 años de negociaciones.
El escenario llega cargado de tensiones
A la histórica oposición de Francia se sumaron en las últimas horas las dudas de Italia. La primera ministra Giorgia Meloni calificó como “prematuro” avanzar con la firma, al reclamar mayores garantías para proteger al sector agropecuario italiano. Esa postura podría complicar los planes de la Comisión Europea, que aspira a anunciar el acuerdo este sábado en Foz de Iguazú, durante la cumbre del Mercosur.
En paralelo, miles de agricultores se movilizan en Bruselas para rechazar el tratado, al que acusan de generar competencia desleal para el agro europeo, especialmente en sectores como la carne vacuna, el azúcar y las aves. Aunque la Unión Europea aprobó recientemente mecanismos de salvaguarda para productos sensibles, los reclamos persisten y presionan a varios gobiernos.
Desde América del Sur, el mensaje fue contundente. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó un ultimátum a Europa y advirtió que, si el acuerdo no se concreta ahora, su país no volverá a negociar un tratado similar mientras él esté en el gobierno. “Hemos esperado 26 años”, remarcó, en una señal de hartazgo ante las demoras europeas.
Un partido difícil
Para que el acuerdo se frene formalmente, alcanza con que una minoría de bloqueo —al menos cuatro países que representen el 35% de la población de la UE— se oponga. Francia ya juega ese papel y la eventual adhesión de Italia refuerza la incertidumbre. Mientras tanto, Alemania y España presionan para avanzar, al considerar que el tratado abriría mercados clave para sus exportaciones industriales y agroalimentarias.
La cumbre europea se extenderá hasta este viernes y no tiene un horario definido para tratar el punto. Incluso, no se descarta que la presidencia danesa del Consejo decida retirar el acuerdo del temario si percibe que no hay consenso. Del otro lado del Atlántico, el Mercosur aguarda una definición que puede marcar un antes y un después en la relación comercial entre ambos bloques.
Con información de AFP.