La microbiota intestinal cumple un papel en la absorción de nutrientes, el funcionamiento del sistema inmune y la regulación de distintos procesos del organismo. Especialistas señalaron que un desequilibrio puede manifestarse con síntomas digestivos, pero también con cansancio, cambios de humor, alteraciones en la piel o dificultades para dormir.
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Microbiota intestinal: las señales que alertan sobre un desajuste y cómo recuperar el equilibrio
Especialistas explicaron cuál es el papel de la microbiota en la absorción de nutrientes, qué síntomas pueden alertar sobre una alteración y qué hábitos ayudan a mantenerla en equilibrio.
"La microbiota son billones de microorganismos que conviven con nosotros y que se alojan principalmente en el intestino grueso", explicó la especialista en genética, nutrición y ejercicio Doina Gallo. Por su parte, la médica funcional y química Fernanda Coutinho indicó que hoy se la considera "como un órgano más" debido a las funciones que cumple en el organismo.
Las especialistas señalaron que la microbiota participa en procesos metabólicos, en la producción de vitaminas y en la estimulación del sistema inmune. Además, destacaron la importancia del denominado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación entre el aparato digestivo y el sistema nervioso central que vincula la salud intestinal con el estado de ánimo y la respuesta al estrés.
Según Coutinho, una microbiota alterada puede asociarse a ansiedad, depresión, trastornos del sueño, problemas metabólicos y afecciones en la piel, además de síntomas digestivos como distensión abdominal, tránsito intestinal irregular e intolerancias alimentarias.
Entre los factores que pueden afectar el equilibrio de la microbiota mencionó una alimentación baja en fibra, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo, el estrés y el uso frecuente de antibióticos. Gallo agregó que también influyen el descanso y la práctica regular de actividad física.
"No somos lo que comemos, sino lo que absorbemos", resumió Gallo al explicar que una microbiota desequilibrada dificulta la correcta absorción de los nutrientes.
Para recuperar ese equilibrio, las especialistas recomendaron mantener hábitos sostenidos en el tiempo, con una alimentación adecuada, ejercicio físico, manejo del estrés y descanso. También advirtieron que los probióticos deben indicarse de forma individual, ya que "no todos sirven para todo".
En algunos casos, el estado de la microbiota puede evaluarse mediante un estudio realizado a partir de una muestra de materia fecal. El análisis, explicaron, se complementa con la historia clínica y el estilo de vida de cada paciente para definir el tratamiento.
Como ejemplo, Gloria contó que convivió durante años con colon irritable, dolores y una alimentación muy restringida. Tras realizarse el estudio y completar un tratamiento que incluyó cambios en la dieta y en los hábitos durante un año y medio, aseguró que logró ampliar los alimentos que tolera y mejorar su calidad de vida. También señaló que el control del estrés fue parte del proceso de recuperación.
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